viernes, 7 de marzo de 2014

Yazirat Tarif

YAZIRAT TARIF

La isla de Tarif, lugar donde se habría producido la llegada de los primeros musulmanes a la Península en el verano del 710.   



Tarifa es una ciudad de tamaño medio, junto al Estrecho de Gibraltar, donde casi todos los días sopla Levante o Poniente. Su gente es abierta y alegre, acoge a los deportistas náuticos y a los turistas amantes de la naturaleza.



 Tarifa es una ciudad para perderse y disfrutar de la tranquilidad y el sonido del mar. Esconde una historia apasionante entre sus restos romanos y andalusíes, es la ciudad situada justo en la punta de la Península en la provincia de Cádiz.

playa de los Lances, Tarifa - Cádiz


Los geógrafos andalusíes la han descrito así:

El geógrafo ceutí al-Idrissi del siglo XII:
La isla de Tarifa se encuentra situada a orillas del mar Mediterráneo, al comienzo del Estrecho que recibe el nombre de az-Zuqaq. Limita por el oeste con el mar de las Tinieblas. Es una pequeña ciudad, con murallas de tierra y que es cruzada por un pequeño río. Tiene mercados, alhóndigas y baños. Tiene enfrente suya, dos islas pequeñas, de la que una recibe el nombre de al-Qantir. Se encuentran muy cerca de tierra firme. De Tarif a Algeciras hay dieciocho millas. Se sale de la isla hacia el Guadalmesí que es un río que lleva agua y desde donde se va a Algeciras.”

Otro geógrafo contemporáneo fue az-Zuhri, que habla sobre la pesca de atunes:
 “se los pesca en al-Andalus en el lugar llamado Qant (al-Qantir?) delante de la roca conocida como la peña del Ciervo, al oeste de Algeciras. Entre ésta y la isla de Tarifa se pescan tantos atunes que únicamente Dios lo sabe … no hay en el mar un pez más graso ni más sabroso que el atún. No se come fresco nada más que en al-Andalus; en ocasiones se seca, se guarda y se exporta como mojama a todos los lugares de la tierra.”

Un siglo más tarde, el historiador marroquí al-Wahid al-Marraqushi describió Tarifa así:
la anchura del mar entre Ceuta y al-Andalus es de dieciocho millas, luego no cesa de estrecharse hasta que llega a la orilla de los bereberes a un lugar llamado Alcazar Masmuda. Este dista de Ceuta medio día. Frente a Alcazar Masmuda se encuentra la isla de Tarifa, lugar donde se estrecha más el mar y donde la anchura entre esos dos lugares es de doce millas. Se ve la arena de cada una de las dos orillas desde la otra a cualquier hora del día. Refieren los historiadores que los romanos construyeron en tiempos antiguos un puente sobre este estrecho; luego se desbordaron las aguas y lo inundaron. Refiere la gente de la isla de Tarifa que los ven cuando el mar está tranquilo y en calma y las aguas de transparentan.”

En un texto del siglo XIII anónimo se menciona Tarifa:
“una de las ciudades de Algeciras es Tarifa, localidad de tipo medio, que fue la primera en ser ocupada por los musulmanes en los inicios de la conquista.”   
Ya tenemos una idea de cómo era la ciudad o isla donde llegó Abu Zur´a Tarif ibn Malik en el verano del año 710 al frente de una pequeña expedición para inspeccionar la Península un año antes de la fecha oficial de la llegada de los musulmanes a la Península.

Pero, ¿quién era Tarif?

Dicen, “Tarif, de kunya Abu Zur´a, al frente de 400 infantes y 100 jinetes en 4 buques atravesó el estrecho para realizar una inspección previa a la llegada de Tariq ben Ziyad en el 711.”

La mayoría de los historiadores y expertos aceptan esta teoría y que el nombre de la ciudad de Tarifa deriva de este personaje histórico, aunque existen otras teorías. En árabe tarf o taraf significa cabo o punta, la traducción sería “la isla de punta o del puntal” y otra teoría apunta a  la raíz árabe t-r-f-  que significa “nuevo o extraordinario”.  

Tarif era liberto bereber de Musa ibn Nusayr, que fue el enviado por el califa Omeya de Damasco para extender el Islam. El historiador Ibn al-Sabbat del siglo XIII escribió:” fue abu Zur´a Tarif, mawlá de Musa b. Nusayr, el primero que realizó una incursión a al-Andalus en el mes de ramadán del año 91 de la hégira”. El geógrafo del siglo XI al-Bakri asegura que; ”Tarif era judío, hijo de Simeón, hijo de Jacob, hijo de Isaac” No olvidemos que desde el siglo I se sabe de asentamientos judíos en el Magreb.
Cuando el Islam llegó había innumerables tribus bereberes y clanes independientes entre sí. Tarif podría haber pertenecido a los masmuda que habitaban en el norte de Marruecos y en la costa Atlántica.
Musa b. Nusayr inició la conquista del Magreb en el 707. Sometió a los bereberes, luego envió a su lugarteniente para combatir las tribus resistentes. Unas se rindieron sin más y otras ofrecieron mayor oposición. En estas circunstancias se hicieron rehenes, como medida de presión para doblegar a los clanes aún en oposición. Estos rehenes pronto fueron llamados a filas y pasaron a formar parte del nuevo ejército del Islam que se estaba organizando en el norte de África. Estos soldados rehenes se concentraron en Tánger bajo las órdenes de Tariq ibn Ziyad y podría ser posible que entre estos rehenes-soldados se encontrara Tarif.
Se sabe que Tarif tuvo cuatro hijos, uno de ellos se llamaba Salih ibn Tarif y que nació en el 728, se sabe también que Tarif vivía después del año 740, por lo se calcula que debía tener entre 25 y 30 años cuando llegó a Tarifa.
Sea como fuere, Tarif fue un personaje histórico y protagonista de este acontecimiento ocurrido en el verano del 710.

La ciudad de Tarif

Imagino que Tarif se encontraría una fortaleza romana, algunos templos y restos de una ciudad romana dedicada a la pesca y a la salazón de pescado (Baelo Claudia). Debemos esperar hasta la llegada del califa abd ar-Rahman III para que en esta localidad se produjera un cambio. Hacia el 960 se concluyeron las obras del nuevo alcázar, mandado construir por el califa omeya de Córdoba, en un momento en que varios enemigos podrían arribar a las costas andalusíes, tales como los mayus u hombres del norte y a los fatimíes.

lápida fundacional del castillo de Tarifa, omeya siglo X


interior del castillo de Tarifa


En el castillo aún se conserva una parte califal, que actualmente está en restauración. La alcazaba, tenía la protección natural del acantilado del estrecho por un lado y del otro un arroyo junto al cual había algunas huertas y zona ganadera. A la caída del califato fueron los hammudíes quienes tomaron el control de la alcazaba, hasta que en 1057 cayó en manos de al-Mu´tadid rey de Sevilla. Toda la zona de la actual costa gaditana y muchas áreas más estuvieron bajo el poder de la taifa de Sevilla hasta 1090 cuando llegaron los almorávides. Bajo esta dinastía bereber se produjo la creación de la primera medina junto al castillo, donde sus habitantes suministraban todo lo necesario a la guarnición establecida en la alcazaba.

plaza de Sta. María antigua medina almorávide 

plaza de Santa María, centro de la antigua medina de Tarifa


 Estos soldados andalusíes tenían la única misión de vigilar la costa, de ahí que Tarifa esté mirando hacia el mar. Imagino que habría una mezquita aljama de época califal, de la cual no quedan vestigios.
El castillo comenzó a ampliarse, adaptando su trazado a las características del terreno, de ahí su forma irregular.

plano del castillo de Tarifa 


Bajo los almorávides se amplió el castillo con la construcción de un camino de ronda, una barbacana y la puerta en recodo como acceso principal a la fortaleza.

puerta en recodo almorávide, antigua entrada a la alcazaba 

 Bajo esta dinastía se levantó una muralla alrededor de la medina con una sola puerta de acceso, llamada bab al-medina. Poco a poco la pequeña ciudad se fue llenando de mercados y alhóndigas, además  de funduq y baños para los comerciantes de paso. Pronto quedó pequeña y se construyó un arrabal, llamado al-Janda, éste también fue cercado por una muralla con una puerta de acceso, bab al-Janda. 

calles de la antigua medina de Tarifa

calles de la vieja medina de Yazirat Tarif


Los pescadores, comerciantes, agricultores, artesanos y soldados convivían al abrigo de la robusta alcazaba. Los víveres, en su mayoría los obtenían de la zona, los agricultores debían contar con huertas junto al arroyo, hoy llamado del Retiro, donde podían sembrar todo tipo de legumbres, verduras y árboles frutales. La ganadería tampoco se quedaba atrás, cabras, borregos y corderos pastaban en los alrededores de la ciudad.
Hacia 1145 llegaron los almohades a la Península y Tarifa se vio beneficiada ya que casi duplicó su tamaño.

plano de la ciudad, donde se distinguen las ampliaciones de la ciudad con el arroyo Retiro.


El arroyo del Retiro quedó incluido en la nueva ciudad. Hoy se puede seguir, dando un paseo, el trazado de la muralla almohade, que contaba con dos puertas; la de Algeciras y la de Jerez. 

puerta de Jerez de la cerca almohade, modificada en época cristiana


A pesar de los cambios que ha sufrido dicha puerta a lo largo de los siglos, se puede distinguir su origen almohade con la particularidad de ser una puerta de acceso directo y no en recodo. La protección se hacía mediante las dos torres altas y robustas que la flanquean. El ajetreo de gente debió ser importante, por el comercio con los países del Mediterráneo. Los comerciantes y artesanos ofrecerían sus productos, como la mojama, la cerámica  o el cuero.


murallas almohades de Tarifa, con modificaciones posteriores 


 Desde el Magreb o incluso más lejos llegarían hasta Tarifa vendedores y compradores de todo tipo de productos. Estas personas con poder adquisitivo requerían una serie de servicios, tales como baños y alojamiento, lugares donde comer, lugares donde guardar las mercancías, lugar para el cuidado y descanso de los caballos y mulas. En fin, que el ambiente debió ser muy entretenido. En cuanto al castillo, bajo los almohades, se construyó la enorme torre albarrana octogonal y la coracha para acceder a ella.
A los almohades le siguieron los meriníes, cuando el sultán Abu Yusuf Yaqub envió tropas y tomó posesión de Tarifa. En principio enemigo de los nazaríes, las circunstancias los unieron para hacer fuerza común al reino de León y Castilla. No tuvieron mucho tiempo los meriníes para hacer grandes construcciones en Tarifa.
Finalmente la ciudad fue sitiada por los castellanos y tomada por Sancho IV el 21 de septiembre de 1292. Cuenta una leyenda que una vez conquistada la plaza, nombraron alcaide del castillo Alonso Pérez de Guzmán. Durante su gobierno, la ciudad de Tarifa volvió a ser sitiada, pero en esta ocasión por los meriníes. Dicen que ellos tomaron como rehén a un hijo de Pérez de Guzmán y le exigieron rendir la plaza para volver a reunirse con su hijo. Pérez de Guzmán lejos de rendirse, arrojó un cuchillo desde la torre albarrana almohade del castillo para que ejecutaran a su hijo, dando así por sentado que bajo ningún concepto los castellanos perderían una ciudad y un punto estratégico de muy alto valor. Verdad o no, la cuestión es que esta historia resuena por los rincones de Tarifa.
Esta ciudad jugó un protagonismo a lo largo de los siglos, entre ellos el siglo XIX, pero como me gusta decir, eso ya es otra historia … muchas gracias por la atención y espero que les haya gustado Yazirat Tarif.

Por Elisa Simon




BIBLIOGRAFIA:
-  L`océan Atlantique musulman. Christophe Picard Ed. Maisonneuve & Larose
-     Historia de España Vol. IV Menendez Pidar. Ed. Espasa Calpe
-     El Cádiz islámico. Juan Abellán Pérez. Universidad de Cádiz
- Itinerario Cultural de Almorávides y Almohades. Fundación Legado Andalusí

-    http://www.tarifaweb.com/aljaranda/num9/art4.htm por Enrique Gozalbes Cravioto 

1 comentario:

  1. ¡¡Excelente!!

    Un estudio completísimo y profundo, también emocionante. He aprendido mucho. Graciasss

    Muchos besosss

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