lunes, 28 de noviembre de 2016

LA MADRAZA NAZARI

LA MADRAZA NAZARI 

Un centro del saber en la Granada de Yusuf I

Por Elisa Simon 

patio central de la antigua madrasa, hoy integrado en el edificio moderno y al fondo el oratorio 

Garnata 1350 


El joven Isma'il, llegó a la ciudad procedente de Loja, con la intención de estudiar en la madraza. Caminando entró en la medina por Bab al-Ramla, una puerta con tres hermosos arcos de herradura con bella decoración. Atravesó las calles del zoco estrechas y bulliciosas con suelo de tierra, la gente iba y venía, con prisa unos, a paso más lento otros, mientras que los ojos de Isma'il no podían abarcar tanto esplendor. La alcaicería acababa de ser restaurada por el gran sultán nazarí Yusuf I, las tiendas, unas junto a otras, ofrecían los artículos mas variados. Los carros de madera con grandes ruedas tirados por mulas levantaban polvo a su paso, burros llevando fardos con mercancías debían abrirse camino entre la gente en aquellas callesSu curiosidad lo llevó a entrar por una calleja lateral, al fondo de la misma pudo distinguir una enorme puerta con arco de herradura, se acercó, era el acceso al funduq, lugar donde los comerciantes de diferentes procedencias se alojaban, mientras realizaban sus ventas. El joven, delgado y moreno, giró hacia una pequeña plaza, donde se alzaba imponente la mezquita aljama de época anterior, pero no por ello menos hermosa.  

Junto a la gran mezquita zirí del siglo XI se encontraba la recién inaugurada madraza, llamada Yusufiyya, ya que fue este sultán quien la mandó construir. Se trataba de la única escuela musulmana de estudios superiores pública del reino nazarí. Isma'il se sintió emocionado y privilegiado de poder ingresar en ella. 



puerta de entrada al oratorio de la madrasa, alicatados del siglo XIX 

En esta escuela granadina Isma'il aprendería no sólo el Corán, las leyes y tradiciones islámicas, Derecho y Jurisprudencia sino que recibiría estudios complementarios tales como lengua árabe, gramática y literatura, filosofía  además de geometría, lógica, medicina, mecánica, aritmética y astronomía. 




El había escuchado, que en el Magreb meriní ya existían esta escuelas coránicas o madaris en ciudades como Tremecén, Fez o Marraquech. 

Isma'il, observó la puerta de entrada y leyó con atención la epigrafía alusiva a El Corán, grabada en dos losas de mármol blanco en forma de ventana, colocadas a ambos lados de la puerta, prestó atención a las dos lineas trazadas con suma exquisitez acerca de la fundación de la madraza. 


fragmento de la lapida fundacional, imagen del libro indicado en la bibliografia
" mandó construir esta casa de la ciencia ( que Dios la convierta en mansión de equidad y de luz y la haga perdurar a lo largo del tiempo para las ciencias de la religión) el emir de los musulmanes ( protéjalo Dios con su ayuda), el elevado, el celebre, el noble, el afortunado, el puro, el alto, el magnánimo, el sultán asistido por Dios, Abu-l-Hayyay Yusuf, hijo del elevado, el noble, el grande, el excelso, el justo, el santificado y muy acepto, el emir de los musulmanes y defensor de la religión, Abu-l-Walid Isma' il b.Faray b.Nasr ( que Dios le recompense por el Islam sus virtuosas acciones y sus elevados hechos de guerra santa!) Se terminó en el mes de muharram del año 750"  

El joven, atravesó el arco de herradura y el pequeño zaguán, accedió al patio central por una puerta desplazada hacia un costado con respecto a la principal, con idea de guardar la intimidad del espacio. De pronto, la calma y el silencio se apoderaron del ambiente. En aquel patio se hallaba una alberca central con suelo de ladrillo, rodeada de un anden con un pequeño escalón en mármol blanco.


ladrillo de la decoracion de la alberca del patio principal de la madrasa 
El suave murmullo del agua y la dulce fragancia del jazmín, invadían los sentidos del estudiante, que llevaba un sencillo pantalón bajo una túnica grisácea con capucha. El patio, desde donde se accedía a las salas de estudios y biblioteca, se hallaba rodeado por una galería porticada sostenida por pilares alicatados. 

Un hombre mayor, vestido con túnica blanca de algodón y tocado con un sencillo turbante, apareció desde la sala de estudios a la izquierda del patio. Avanzó, con paso lento, hacia el joven, lo saludó con amabilidad y hospitalidad, mientras Isma' il respondía con agradecimiento y le entregó su carta de recomendación firmada por su maestro, el imam de la mezquita de Loja.  

El director de la madraza le enseñó el edificio, mientras le daba instrucciones tales como horarios y reglas a respetar, haciendo hincapié en la importancia de la difusión de la ciencia y expresó la esperanza de convertir a Garnata en centro del saber. Isma' il compartiría los siguientes años de estudios junto a otros veinticinco jóvenes, todos ellos alojados en la planta superior de la escuela. Cada cual tenía una celda o pequeña habitación asignada, donde además de un lugar de descanso, disponían de enseres para escribir, una pequeña mesa, un atril y un candil. La ventana que daba al patio central, dejaba entrar la luz del día. 


habitacion o celda de estudiante, madrasa ben Youssef, Marraquech
Volvieron a bajar por aquella estrecha escalera situada en una esquina del patio, el maestro le enseñó la biblioteca y las salas de estudio, donde transcurriría gran parte de la jornada, escuchando las clases magistrales de renombrados maestros, que pretendían convertir en sabios imames o alfaquíes a jóvenes como Isma'il, dentro de la doctrina o escuela jurídica malekí imperante en al-Andalus.   


madrasa de ben Joussef, Marraquech 
El hombre mayor dejó para el final el lugar más sagrado, el oratorio, un espacio cuadrado, al cual se accedía desde el patio a través de un pequeño porche y una bella puerta con arco de herradura decorada con yesería en colores vivos. 
Los ojos de Isma'il se llenaron de lágrimas mientras, en silencio, recorría el espacio. El mihrab, de donde emanaba una dulce fragancia a almizcle, le llamó la atención por la sublime yesería que decoraba su fachada.
Un arco de herradura con dovelas a modo de pétalos, encerrado en un alfiz recorrido con una cenefa con inscripciones en su interior y motivos florales rellenando las albanegas, todo ello policromado en colores variados y fuertes encandilaron el corazón de Isma' il.  
El estudiante giró hacia un lateral, donde una ventana geminada abierta en el muro daba hacia un pequeño jardín con alberca rodeado por dos bellos pabellones. 
La luz del día incidía sobre las inscripciones de los muros del oratorio, resaltando sus colores, el perfume de las plantas aromáticas del jardín y el frescor del agua, confluían en armonía en aquel espacio sagrado e íntimo. 
Isma'il alzó la mirada y quedó maravillado por la noble techumbre ochavada de madera, trabajada en lazo. 


Agradecido, el estudiante realizó su primer rezo en aquel oratorio, se arrodilló sobre las alfombras que cubrían el el suelo y comenzó a rezar ... 


yeseria del oratio, gran parte de ella fue sustituida en el siglo XIX 

trompas de mocarabes que ochavan el espacio 

detalle de la yeseria del oratorio de la Madraza 

fachada del mihrab, oratorio de la Madraza 

alberca que daba a un lateral del oratorio, cuyo muro estaria abierto por una ventana doble con columna en medio dejando asi entrar luz natural en el oratorio. 

ventanas geminadas del siglo XIX, colocadas en el muro que fue cegado.
Granada 2016


Hace algunas semanas, visitamos el oratorio de la madraza, que esta embutido dentro de un edificio del siglo XVIII. Nos recibió con amabilidad Carmen, nuestra guía, quien con mucho cariño y de forma amena nos contó la historia del monumento, las transformaciones ocurridas desde la conquista cristiana y los últimos trabajos realizados por los científicos.  

exterior del monumento de la Madraza, siglo XVIII


De aquella hermosa madraza nazarí, queda sólo el oratorio, que fue descubierto en el siglo XIX a raíz de un incendio. Nos contó Carmen, que había quedado oculto al ser enlucidos sus muros en época cristiana. La primera restauración llevada a cabo hacia 1860, hizo que gran parte de la yesería original fuera sustituida, la techumbre se modificó con la apertura de una linterna en el centro, para dar más luminosidad al ambiente y se añadieron otros elementos, tales como las ventanas geminadas ciegas de los laterales y el alicatado de la entrada. 

Después de la conquista cristiana, hacia el 1500 la madraza fue cedida al cabildo, donde gobernaron los caballeros veinticuatro. A partir de entonces se transformó el edificio, añadiendo casas colindantes, convirtiendo su función en Ayuntamiento.   

La mayor modificación se realizo entre los siglos XVIII y XX. En el siglo XIX, se produjo la desamortización de Mendizábal, el edificio fue subastado, lo compró una familia de comerciantes de telas, los Echevarría, quienes lo utilizaron como almacén y donde tenían sus oficinas. A principios del siglo XX fue eliminado el nicho del mihrab y derribada la puerta de entrada. 


Entre los años 2002 y 2011  se han realizado varias campañas de excavaciones y estudios científicos por parte de la Universidad de Granada, para arrojar luz sobre la historia de este monumento y su entorno. 
Gracias a estos especialistas podemos conocer sus restos arqueológicos y disfrutar hoy del precioso oratorio rehabilitado. Es más, hoy en día el espacio ha recuperado su función inicial, como centro del saber, ya que pertenece a la Universidad de Granada, siendo el centro de actividades culturales y artísticas. 


Carmen, muchas gracias 


BIBLIOGRAFIA: 

- Guia breve del palacio de la Madraza, Universidad de Granada - 2012. 
- Arqueologia y Territorio no.5 Luca Mattei "Estudio de la madrasa de Granada a partir del registro arqueologico y de las metodologias utilizadas en la intervencion del 2006"  
- Arqueologia y Territorio Medieval 16, 2009, Bilal Sarr Marroco y Luca Mattei "La madrasa Yusufiyya en epoca andalusi, un dialogo entre las fuentes arabes escritas y la arqueologia". 
- inscripcion poetica de la antigua madraza granadina por Dario Cabanellas www.meaharabe.com 
- Historia de Espa;a Menendez Pidal tomo VIII-4 reino nazari de Granada 





   

      
    

3 comentarios:

  1. Precioso artículo. Me dan muchas ganas de ir a visitarlo.
    Me encanta este blog.

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    1. Muchas gracias, me alegro que te guste querida amiga.
      Un abrazo grande

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  2. A mi también me gusta mucho, historia explicada con dulzura y con rigor histórico. Muchas gracias

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