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sábado, 30 de septiembre de 2017

ESTELA FUNERARIA "DE OREJAS"


Estela funeraria "de orejas" 

Por Elisa Simon 


Cuando visitamos el Museo Arqueológico de Málaga, me llamó la atención unas pequeñas piezas de cerámica. Se trataba de estelas funerarias, al leer la explicación indicaba que se llamaba "de orejas" y que su procedencia es de la zona de Málaga. Estos datos fueron suficiente para despertar mi curiosidad. 

estela funeraria "de orejas" - Museo Arqueológico de Málaga



Como ven en la foto, se trata de piezas de tamaño pequeño compuesta de dos partes: una en forma de disco con cuatro salientes, de ahí el nombre de "orejas" y una parte inferior rectangular. Datada en el siglo XIII - XIV época nazarí. 

Esta hermosa estela "de orejas" fue hallada por casualidad en 1946 con calle Alcazabilla de Málaga. Están hechas de cerámica vidriada en verde claro. La parte superior discoidal, muestra una decoración en relieve a base de un anillo, que encierra un lazo formado por tres palmetas dobles, que generan dos estrellas de seis puntas.
La parte inferior rectangular está más deteriorada y su inscripción cursiva es difusa. 


estela "de orejas" típicas de Málaga en tiempos de los nazaríes
La imagen superior, muestra una estela también en cerámica vidriada realizada en los altares malagueños. Cuenta con dos apéndices, está vidriada en blanco y decorada con motivos vegetales en azul cobalto. Sin inscripción. La estela fue encontrada en Málaga y está datada también en época nazarí. 
Estas estelas se hincaban en el suelo a la cabeza de la sepultura y otra a los pies. La parte inferior del rectángulo, se clavaba en la tierra, quedaba sin vidriar. 

La tumba se delimitada con una hilera de ladrillos, que se llaman "Yannabiyat". Éstos podían estar decorados y vidriados en su parte visible, mientras que la parte inferior, la cual se hundía en la tierra permanecía sin ornamentación alguna. Muchos de estos ladrillos funerarios llevaban una inscripción pintada en azul cobalto sobre vidriado en blanco. Según los expertos, es más difícil datar el inicio del empleo de los ladrillos como delimitación de la tumba, si bien se podría indicar el siglo XIII. 


ladrillo que delimitaba una tumba - Museo Arqueológico de Málaga
En al-Andalus hubo diversos tipos de enterramientos, según la zona geográfica ,  la época y la clase social del difunto. Según los arqueólogos, las tumbas se indicaban con cantos de ríos, tejas, ladrillos, lajas de piedra. En los cementerios (maqabir pl. de maqbara) se señalaban las tumbas de forma austera y anónima, otras veces algo más decoradas, hasta llegar a las lápidas de calidad, gran tamaño y decoración. Todo ello venía a indicar la categoría social del fallecido. 


ladrillos funerarios de la exposición "Malaqa, ciudad del saber" 
Se solía señalar la cabeza del difunto, colocando una piedra rectangular o mármol, que podía tener una inscripción cúfica o cursiva llamada "lawh". La piedra rectangular podía estar decorada con ajimez, arcos lobados o de herradura tallados, algunas con forma geométrica o florales e inscripciones cúfica o nasjí. El tipo de caligrafía indica entre otras cosas la cronología; las inscripciones cúficas se encuadran dentro del califato cordobés, el tipo de letra cursiva o nasjí la introducen los almohades. Es más ornamentada, suele tener un fondo de decoración floral y geométrica, los grafemas se entrelazan en complicadas figuras. 


lápida funeraria de la hija de un emir, siglo XII Málaga
En esta foto pueden ver una estela funeraria en forma de mihrab, expuesta en el Museo Arqueológico de Málaga. Se trata de una pieza de mármol datada hacia el siglo XII. La inscripción en letra cúfica es el epitafio de la hija de un emir y dice así: 

"esta es la tumba de Badr, hija del emir Abu-l-Hasan. Dios es verídico. ´Así ibn Taniskaal-Sinhayi. Murió ¡Dios se apiade de ella! - la vela del lunes a mediados de rabí II del año 496 (26-01-1103). 

En los laterales dice: 
"me refugio en Dios de Santanás, el apedreado. Dios atestigua que no hay dios sino El. Los ángeles y los poseedores de ciencia obrando con equidad dicen: no hay Dios sino El, el Poderoso, el Sabio." 

A partir del siglo XII, se produjo una evolución de la pieza sepulcral, con la generalización en las clases más acomodadas del túmulo en forma prismática triangular con textos grabados, que en al-Andalus se llamó "maqabriya". Se colocaba en sentido longitudinal de la tumba. Procedían del norte de África, se extendió su uso a partir del siglo XIII bajo los meriníes. Este tipo de estela llegó también a al-Andalus hacia el siglo XI y convivió con la estela rectangular. 


estela funeraria prismática triangular, siglo XI-XII - Museo Arqueológico de Málaga

En estos siglos, XIII - XIV, es cuando abundan las estelas funerarias "de orejas" localizadas en la zona de Málaga y sobre todo en Ronda en época nazarí. Estas pequeñas piezas vidriadas están pintadas de azul cobalto o verde manganeso sobre fondo blanco con inscripciones de carácter profilácticas, como "al-yumn ad-da´im" o "al-mulk li-llah". 


estela funeraria "de orejas" con decoración vegetal


estela funeraria "de orejas" con inscripción cúfica

Esta foto muestra una estela "de orejas" vidriada en blanco con inscripción en azul cobalto, encontrada cuando se estaban haciendo obras del Parque de Málaga. Procede del cementerio de Gibralfaro, como muchas otras. La inscripción dice: " ...murió al-´Aziz ... el Grande, excelso de ... en muharram el abridor del año uno y setecientos sesenta con la bendición de Dios" (entre el 5 de agosto y el 3 de septiembre de 1367 de la era cristiana) 

Las estelas funerarias "de orejas" halladas en Ronda son muy abundantes, habiendo hallado la mayoría junto a la puerta de Almocávar. Se trata de piezas pequeñas realizadas en piedra arenisca, siendo su forma igual a las de Málaga, sin embargo, éstas carecen de inscripciones. La decoración es a base de estrellas de cinco o seis puntas y círculos con motivos florales en su interior. Podemos ver algunas de estas estelas incrustadas en los muros de las viviendas de Ronda, sobre todo en Iglesias, como éstas de la Iglesia de Santa María, antigua mezquita. 


estelas funerarias de Ronda, en arenisca, incrustadas en los muros de Iglesia Santa María, Ronda, Málaga
Según los expertos, la gran concentración de estas estelas en Ronda se podría entender por la presencia de los meriníes en esta ciudad. Este tipo de estelas  se han hallado en la necrópolis de Chellah, Rabat así como en otras ciudades marroquíes. 

En Algeciras, también se han encontrado estelas funerarias "de orejas" datadas entre los siglos de presencia meriní en la ciudad. 

estela funeraria de Ronda, sin epigrafía y con decoración geométrica
Hoy en día hay una dispersión de estas estelas y los ladrillos que las acompañaban, porque están en colecciones privadas y porque fueron reutilizadas en la construcción de Iglesias y otros nuevos edificios.  


estelas funerarias incrustadas en los muros de la Iglesia Santa María, Ronda, Málaga
En el Museo Arqueológico de Málaga están expuestas cuatro estelas funerarias "de orejas". Otra se encuentra en el Museo de Huelva, se trata de una pieza en loza dorada datada en 1409. Dos se hallan en el Instituto de Valencia de don Juan procedente de Granada. En el Museo Arqueológico Nacional de Madrid se expone una estela nazarí "de orejas" vidriada con reflejos dorados, hallada en Gibralfaro, Málaga. En el Museo Municipal de Algeciras se exponen fragmentos de estelas de "orejas" con la particularidad, que su decoración es estampillada. Fueron halladas cerca de la puerta de Gibraltar, donde existió una necrópolis. 


vista general de las estelas funerarias expuestas en el Museo Arqueológico de Málaga
El nuevo Museo Arqueológico de Málaga, además de las salas dedicadas a la prehistoria o a Roma, ¡la sala de al-Andalus es magnífica! Es didáctica, amena, hay donde sentarse para deleitarse, se puede ver un vídeo sobre Bobastro, el personal es amable, así que si Málaga ya ofrece una variedad de museos, el Arqueológico es fundamental. 

vista general de una de las salas dedicadas a al-Andalus en el Museo Arqueológico de Málaga


BIBLIOGRAFIA: 


-  "Las Andalucías de Damasco a Córdoba" catálogo de la exposición 

-  "Ibn Jaldún, el Mediterráneo en el siglo XIV" catálogo de la exposición 
-  Patrimonio cultural de Málaga Vol.I Malaqa "estelas de orejas" por el profesor Virgilio Martínez Enamorado. 
- Cerámica de Málaga por el profesor Guillermo Roselló Bordoy 
- "la estela funeraria en el mundo andalusí" por la profesora María Antonia Martínez Núñez, Actas del V Congreso Internacional de Estelas Funerarias. Carlos de la Casa (ed.) Soria, 1994. 
- "epigrafía funeraria nazarí: epitafio de al-Yanashti (1436)" por Carmen Barceló. Artículo en la revista Arqueología y Territorio medieval, 23. 2016 
- "datos arqueológicos sobre la presencia meriní en Málaga" por los profesores Manuel Acién Almansa y María Antonia Martínez Núñez. Mainake XXV/2003. 
- "estelas cerámicas epigrafiadas en la Alcazaba de Málaga" por el profesor Manuel Acién Almansa. Baetica. Estudios de Arte, Geografía e Historia,1, 1978. Universidad de Málaga. 
- "Malaqa, ciudad del saber" catálogo de la exposición. Museo del patrimonio municipal, 2017. 


















viernes, 14 de febrero de 2014

EL HAMMAM DE RONDA


HAMMAM DE RONDA

Un espacio para el aseo, la purificación y el ocio

Por Elisa Simon

sala fría de los baños de Ronda, Málaga
Los baños árabes de Ronda, en la provincia de Málaga, son uno de mejor conservados en la Península.  Durante el período andalusí existió un sinfín de ellos, tanto en las ciudades como en el medio rural, unos más modestos y otros espléndidos.  A medida que el Islam se fue extendiendo, los árabes fueron absorbiendo y desarrollando las técnicas propias de la cultura preexistente, en este caso las termas romanas, dispersas a lo largo del mar Mediterráneo.

sala templada de los baños de Ronda, Málaga 
El hammam es un baño de vapor de agua, de ahí que su estancia sea tan placentera. Las paredes y el suelo llevaban conductos, tubos de cerámica, por donde pasaba el agua que se calentaba en la zona de calderas alimentada con leña.  Era una sensación agradable pisar, con los pies descalzos, sobre el mármol o apoyar la espalda en las paredes tibias. 

Debemos imaginar el disfrute de los andalusíes en los baños a lo largo y ancho de todo el territorio de al-Andalus y el mar Mediterráneo. El hammam era un lugar de convivencia y común para las tres religiones, práctica habitual en al-Andalus y criticado por los alfaquíes tal como indica el tratado de Ibn Abdun:

“un musulmán no debe dar masaje ni a un judío ni a un cristiano”.

Otra interesante crítica de Ibn Abdún es: 

“… los bañeros, los masajistas y los barberos no deberán circular por la casa de baños sino con calzones y zaragüelles...”   


El poeta del siglo XI Ibn al-Mugallis escribió este poema acerca del ambiente en los baños:

“El hammam es un lugar en el que los hombres,
Reunidos, se parecen todos, ya sean criados,
Ya sean señores.
El hombre se codea con gente
Que no son sus amigos
Y su enemigo puede ser su compañero.”

En Ronda se sabe que existían al menos cuatro baños, sin embargo éste era el más grande, situado extramuros de la ciudad, en un barrio con callejuelas y pequeñas plazas con sus viviendas y talleres de artesanía, junto al arroyo de las Culebras y el río Guadalevín, con lo cual tenía asegurada el abastecimiento de agua. 

puente romano y antiguo acceso a Ronda andalusí
arroyo de las Culebras 



                                                                                                      






































El hammam de Ronda tiene la característica de haber sido construido junto a la puerta más importante de la ciudad amurallada y el puente romano.  Entre los siglos XIII y XIV Ronda pertenecía al reino nazarí y era uno de los pasos obligados hacia el Estrecho y el Magreb, por lo que el trajín de viajeros y tropas era considerable, de ahí probablemente el valor de este hammam, dispuesto en un lugar clave, con la idea de facilitar a los viajeros y soldados la posibilidad de un baño.

puente romano, acceso donde estaba la puerta y
los baños junto al arroyo.
La costumbre era que los hombres acudieran por las mañanas, mientras que las mujeres lo hacían por las tardes.  Los baños se empleaban con fines religiosos, como la purificación y   también jugaban una función social, como lugar de encuentro, de charla e incluso de negocio.
Ir al hammam supone seguir un ritual, que lleva su tiempo, atravesando una a una, sin prisa, las tres estancias cada cual con su función. Se accedía a un patio porticado con fuente en el centro, donde estaban las letrinas en un costado, había una zona de vestuario y sala de recepción (al-bait al-maslaj), luego se pasaba a la Sala fría (bait al-barid), que consistía en un rectángulo con pequeñas albercas con agua fría para reposar antes de proseguir hacia la sala templada (bait al-wastani). Finalmente disfrutar de la sala caliente (bait al-sajun) junto a la caldera. Como ven a medida que las salas se van alejando de la zona de la caldera, las salas se van enfriando.

letrinas de los baños
sala de recepción porticada 
sala templada de los baños

El ciego de Tudela, poeta del siglo XI, expresó así el contraste del calor y el frío:


“¡Cuánto fulgor y cuánto esplendor tiene nuestro hammam!
Al verlo, se diría que es cosa de magia.
Es un refugio que reúne el agua y el fuego,
Como el corazón que encierra alegría y tristeza.”
…
“Agua y al mismo tiempo fuego abrasador,
Como el sol mientras cae la lluvia.
En el suelo, un mármol blanquea
Como la nieve en el momento
En que empieza a fundirse.”

caldera del baño, situado junto a la sala caliente 
espacio por dónde se echaba leña para mantener el calor 

canalización para el abastecimiento de agua
El personal del hammam velaba no sólo por el buen funcionamiento del baño sino también por el bienestar de los clientes, a los que lavaban y  frotaban con fuerza con una esponja, para quitar la piel muerta. Después disfrutaban del deleite de un masaje reponedor con aceite de romero.

Las mujeres se depilaban empleando algo parecido al caramelo, que es una mezcla de azúcar con agua, se aplicaba sobre la piel en caliente para luego tirar extrayendo el vello con la raíz. Periódicamente se tintaban el pelo con henna y se perfilaban las cejas o se hacían la manicura. Para ellas suponía pasar una tarde con amigas, vecinas y familia en un entorno donde podían moverse con total libertad.  

Aunque parece no ser el caso de Ronda, es interesante señalar que, las descripciones de los baños abundan en la poesía. Las menciones a estatuas de figuras humanas de origen romano o bien, pinturas murales con escenas báquicas o mosaicos romanos con figuras de peces. En Sevilla, por ejemplo, era famoso el hammam Sattara por una escultura romana de mujer.  

Ibn Shuhayd, poeta también del siglo XI lo describe así:



Espero que este breve artículo les haya gustado, el video a continuación está realizado específicamente sobre el baño árabe de Ronda por Turismo de Ronda y subido a youtube en el año 2009. En él pueden ver con todo detalle el funcionamiento técnico de los baños y cómo y por dónde circulaba el agua.




BIBLIOGRAFÍA: 

- Sevilla a comienzos del siglo XII. Tratado de Ibn Abdun traducido por Emilio García Gómez y E. Lévi-Provençal. Biblioteca de temas sevillanos.
- Esplendor de al-Andalus. Henri Pérès, traducción de Mercedes García-Arenal. Libros Hiperión. 
-  http://www.turismoderonda.es/catalogo/esp/baniosarabes.htm pinche aquí 




domingo, 8 de julio de 2012


´ABBAS IBN FIRNAS  “el hakim al-Andalus”


El primer hombre que se atrevió a volar como los pájaros. 


Por Elisa Simon 


Ronda, ciudad natal de Abbas ibn Firnas 

El ser humano es por naturaleza curioso, busca respuestas a todo lo que le rodea. En esta gran aventura del saber, al-Andalus ocupa un lugar preeminente, ya que muchos  de estos sabios universales eran andalusíes. Uno de ellos fue Abu l-Qasim ´Abbas Ibn Firnas ibn Wardas. 


Ronda, ciudad natal de Abbas ibn Firnas 

Nació en el año 810, en la bella ciudad de Ronda, en la provincia de Málaga. En aquellos tiempos se llamaba  Takoronna y formaba parte del Emirato de ´abd al-Rahman II.

´Abbas Ibn Firnás, desde muy joven mostró inquietud y curiosidad por casi todo. Pronto se trasladó a Córdoba, donde se formó académicamente y gracias a sus dotes poéticas logró entrar en la corte del emir abd al-Rahman II, donde Ibn Firnas coincidió con otros sabios como el músico y cantor persa Ziryab, el cual innovó y revolucionó las costumbres en al-Andalus y Yahya al-Ghazal, médico y diplomático de ´abd al-Rahman II, quien realizó embajadas importantes en nombre del emir a Bizancio o a la tierra de los mayus (los vikingos). 

http://dealandalusasefarad.blogspot.com.es/2012/08/embajada-de-al-ghazal-tierras-de-los.html


Ibn Firnás se mantuvo en la corte a la muerte del emir y prestó juramento de fidelidad a su hijo y sucesor el emir Muhammad I.

Nuestro protagonista debió resaltar por su carácter audaz. Era un ser con gran imaginación y un ingenio inmenso. En la corte  se dedicaba a la poesía para el deleite del emir. Tenía también la responsabilidad de vaticinar el futuro con la ayuda de la astrología. Ibn Firnas, además dedicaba gran parte de su tiempo a la investigación e inventiva de artilugios. Para algunos cortesanos, debió parecer un hombre extravagante, sufrió la envidia y los celos de sus detractores. Era un hombre con buen físico, de carácter despierto, que cultivó distintas y variadas facetas culturales y científicas.

El cronista Ibn Hayyan dijo de él: 

“realizó importantes descubrimientos científicos y que fue inventor de ciertos aparatos y artificios que reportaron beneficio y provecho a los andalusíes”… “inventaba objetos curiosos y dignos de reyes, artilugios maravillosos y que causaban asombro, con bellas figura y movimientos fantásticos por sus cambios de color y por hacer vaciar las aguas de las albercas y de otros lugares. Para erigir sus estatuas en el palacio y cuidar de su estructura mecánica, pidió ayuda a Asbag, maestro de los carpinteros, a quien enseñó cómo actuar…según las técnicas de su arte.”  





El historiador y científico Julio Samsó  en su libro “La Ciencia de los Antiguos” dice que, con Ibn Firnas puede considerarse, que la ciencia y la tecnología andalusí empieza a mostrarse productiva, pese a que no se trate de un auténtico hombre de ciencias, sino más bien un cortesano con mucha curiosidad y que supo aprovechar sus conocimientos.

Ibn Firnas construyó e inventó artilugios para distintos usos. Ibn Firnas construyó un reloj de agua llamado al-Maqata para el emir Muhammad I. Se trataba de una maquina que funcionaba por el impulso del agua que caía de un recipiente en otro por unos orificios o válvulas que se abrían y cerraban, regulando el paso del agua y así medían el tiempo. 

Gracias a Ibn Firnas, el occidente islámico conoció la técnica de la talla del cristal de roca. Ibn Firnas inventó una fórmula para la fabricación del cristal obtenido de elementos minerales, que se puso en práctica en los hornos de Córdoba. Este descubrimiento incentivó la industria del vidrio.   

Durante el emirato de ´abd al-Rahman II se produjo un importante auge en la astronomía y la astrología. No solo por el interés del emir en estas ciencias, sino también por una serie de fenómenos astronómicos ocurridos durante su gobierno. Hubo un eclipse solar casi total, luego un cometa atravesó el cielo de Córdoba, la ciudad fue testigo de una lluvia de estrellas fugaces y hacia el final de su emirato al-Andalus sufrió terribles inundaciones causando la desaparición de multitud de aldeas y pueblos. Quizá con la idea de tranquilizar la ansiedad de ´abd al-Rahman II, Ibn Firnas se ocupó de crear una esfera armilar. Este instrumento sirvió para fijar la posición de los astros en el cielo. Consistía en una serie de anillos insertados unos en otros. Cada uno con sus correspondientes escalas de medición, representando el ecuador, el horizonte, el zodíaco, etc. Estos anillos giraban en torno a un eje que no era otro que el polo norte y el polo sur.



 En relación con la astronomía, nuestro personaje estudió y empleó por primera vez en al-Andalus las tablas astronómicas de Sindhind originario de la India y que llegó al mundo musulmán de la mano de al-Jwarizmi. Estas tablas constituyen un sistema matemático astronómico para medir los ciclos del universo conocido.

Insistía Ibn Firnas en la observación del firmamento. Dicen las crónicas, que Ibn Firnás elaboró una esfera de cristal y en su interior plasmó una representación del cielo con estrellas y nubes, no contento con esto, construyó un mecanismo de luces y sonido para imitar los rayos y truenos. 




Ibn Firnas es reconocido por estas hazañas científicas y técnicas, pero lo que convirtió a nuestro científico intrépido en un hito fue su tenacidad por intentar volar. Se pasaba horas y días observando los pájaros, los murciélagos y distintas aves. Su idea de volar se convirtió casi en una obsesión. 
La paciencia de su esposa debió alcanzar su máximo exponente, cuando advirtió que su marido estaba dispuesto a tirarse al vacío para ver si podía volar como los pájaros. Ibn Firnas debió de tranquilizarla, cuando le explicó que lo haría con ayuda de un artilugio. ¿Otro? Pensaría ella. La historia de la aviación cuenta, que Ibn Firnas observando las aves, estudió distintas formas de planear. Durante unos años estuvo construyendo una obra de ingeniería jamás visto hasta el momento. Buscó la madera adecuada para construir unas alas, que luego forró con tela de seda. Pensó que quedaría más bonito si las adornaba con plumas de aves rapaces. Los brazos del “aviador” irían sujetos a las alas de madera. 

Esta máquina de volar parece ser que estuvo provista de algún tipo de mecanismo para controlar el vuelo. La cuestión es que en Córdoba no se hablaba de otra cosa, cuando el extravagante Ibn Firnas dio la noticia. Había convocado a los cordobeses a los pies de la Arruzafa, para que pudieran ser testigos del primer vuelo del hombre. Sus enemigos no tardaron en intentar desacreditarlo. Llegó el día fijado, una multitud se agolpó en los alrededores de la Ruzafa, hermosa almunia en las afueras de Córdoba. El gentío soltó un grito de asombro y señaló con el brazo a las alturas, cuando vieron aparecer a Ibn Firnas al borde de la colina, se colocó sus alas, fijó sus brazos a ellas, hizo un leve movimiento para ver si funcionaba el mecanismo y con toda la ilusión del mundo se lanzó al vacío. 


¡Su corazón casi estalló de alegría! Planeó durante algunos minutos. Estaría maravillado de las vistas desde las alturas. La muchedumbre, eufórica, lanzaba gritos entusiasmados, otros injurias, sus enemigos expectantes deseaban que algo saliera mal. El emir desde las terrazas de su alcázar logró ver al hombre-pájaro planear. Todo iba bien, hasta que el vuelo comenzó su descenso. Había llegado el momento del aterrizaje. Ibn Firnas veía cómo el suelo estaba cada vez más cercano, veía que la velocidad que llevaba no le permitiría realizar una toma de tierra gradual. ¡Oh dios! Pensaría el pobre Ibn Firnás cuando se percató del inevitable batacazo contra el suelo. La multitud comenzó a agitarse al prever lo que estaba a punto de ocurrir. Ibn Firnás no pudo evitar el doloroso y espectacular impacto con sus nalgas y sus piernas contra el suelo. Dio varias volteretas hasta que quedó tendido e inmóvil. Aquella aventura la costó meses de reposo, parte del cual debió hacerlo boca abajo hasta curar las heridas traseras. La esposa de Ibn Firnas resignada lo cuidó, pero al menos consiguió tener a su inquieto marido durante meses tranquilito en casa. Sus enemigos se mofaron de él:  

“¡Quiso aventajar al grifo en su vuelo,
y sólo llevaba en su cuerpo
las plumas de un buitre viejo!”
A pesar de que Ibn Firnás no tuvo en cuenta construir una cola en el mecanismo, como él mismo luego reconoció, no deja de ser un hecho científico asombroso y de suma importancia en el año 852 en al-Andalus. ´Abbas Ibn Firnás se repuso de aquel accidentado intento de volar. Continuó su labor investigadora y científica bajo el emirato de Muhammad I. Ibn Firnás murió a la avanzada edad de 77 años en Córdoba.

´Abbas Ibn Firnás es conocido y reconocido en los círculos astronómicos españoles. En su Ronda natal han inaugurado hace unos años un centro astronómico que lleva su nombre. 
Recién en el 2011 la ciudad de Córdoba lo homenajeó dando nombre al nuevo puente sobre el Guadalquivir.  
En el mundo árabe se lo considera casi como un héroe ibn Firnas es estudiado en las escuelas y es un personaje histórico muy conocido. Se han emitido sellos que llevan su imagen, en la carretera que lleva al aeropuerto de Bagdad hay una estatua en su honor, y uno de los aeropuertos de la misma ciudad lleva su nombre. En el Mall Ibn Battuta de Dubai hay una representación en maqueta colgada del techo con la imagen de Ibn Firnás volando.

Un pionero de la aviación, siete siglos antes de Da Vinci y once siglos antes de los hermanos Wright.


BIBLIOGRAFIA:

-          Julio Samsó:  “La ciencia de los antiguos” . Edición de la Fundación Ibn Tufayl de Estudios Arabes. www.ibnfutayl.org
-          Elías Terés: “´Abbas Ibn Firnas” al-Andalus XXV (1960)
-          Elías Terés: “sobre el vuelo de Ibn Firnas” al-Andalus XXIX (1964)
-          Ibn Hayyan: “Muqtabis”
-          Menéndez Pidal “Historia de España – vol. IV”. Traducción e introducción por Emilio García Gómez. Ed. Espasa-Calpe
-           Thomas F.Glick “Tecnología, ciencia y cultura en la España medieval” Ed. Alianza Universidad
-          Juan Vernet “Lo que Europa debe al Islam de España” Ed. Acantilado
-          Una descripción anónima de al-Andalus, traducción de Luis Molina CSIC 1983
-          Sa´id al-Andalusí “Libro de las categorías de las naciones” , trad. Felipe Maíllo Salgado. Ed. Akal 
- imagen: www.1001inventions.com 

PARA SABER MÁS: 


- http://www.saudiaramcoworld.com/issue/200806/flights.of.fancy.on.manmade.wings.htm

- http://www.grouporigin.com/clients/qatarfoundation/chapter2_7.htm