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domingo, 25 de febrero de 2018

VISITA GUIADA CASTILLO DE ALCALÁ DE GUADAIRA


VISITA GUIADA 
CASTILLO ALCALÁ DE GUADAIRA

Presentación de las obras restauración de la torre EntrePatios, día 24 de Febrero 2018

Por Elisa Simon 


En la mañana del sábado soleado salimos en dirección a la ciudad de Alcalá de Guadaira hacia las 9 de la mañana. Siempre me sorprende la vista desde la carretera.  El castillo se alza imponente en la zona más elevada del cerro, mientras el río Guadaíra salpicado de molinos rodea la ciudad se va desparramando ladera abajo. 




En este artículo nos vamos a ceñir a lo que nos dice la arqueología, ya que la visita monográfica de esta mañana trata sobre los resultados de la restauración de la torre número 9 o torre EntrePatios del castillo de Alcalá de Guadaira. La visita tendrá dos guías de excepción, el arqueólogo Enrique Dominguez y el técnico arquitecto Alfredo Alonso. 

Alcalá de Guadaira, pertenece a la zona de los Alcores, que son promontorios naturales situados en cadena, que sirven de barrera entre la campiña y el valle del Guadalquivir. Una serie de localidades, de características similares, como Carmona o Mairena del Alcor formaron parte, al igual que Alcalá, del cinturón defensivo de Sevilla en época andalusí. El nombre de la ciudad nos indica su origen, qa´lat Yabir, haciendo referencia a una fortaleza, hisn o qa´lat. 
patio de los Silos, castillo de Alcalá de Guadaira, Sevilla


Nada más llegar a la puerta real, saludamos a Lara Cervera y Enrique Dominguez, ambos arqueólogos, que trabajan con ilusión, desde hace muchos años en las excavaciones e intervenciones así como en la puesta en valor del castillo. 
Enrique Dominguez, arqueólogo que participa desde hace años en las excavaciones y puesta en valor del castillo de Alcalá


Enrique nos informó que se realizan campañas arqueológicas desde hace más de 20 años. Los arqueólogos y demás técnicos cuidan con mimo el castillo, el cual fue cedido por el Ayuntamiento de Sevilla  al de Alcalá de Guadaíra en el año 2005. 
Lara nos contó, con entusiasmo, el recién creado Centro Cultural "San Miguel" situado en el arrabal, en lo que fue en su día la Iglesia de San Miguel. Lara nos explicó, que desde dicho centro se planean, realizan y coordinan diversas actividades culturales, lúdicas y turísticas, tanto para los alcalareños como para los visitantes. Estas actividades ya se están llevando a cabo en los últimos años, como teatro y conciertos en el castillo. 


 muralla y torres que separan los patios de los Silos y la Sima, siendo una de ellas la torre número 9 restaurada. 

Puntualmente a las 12 del mediodía Enrique comenzó la visita monográfica, dando la bienvenida a un nutrido grupo de visitantes. 

Enrique comenzó su explicación del castillo desde lo general a lo concreto, haciendo una posición de lugar donde nos encontrábamos. 
El recinto del castillo lo compone un extenso espacio de unas 10 hectáreas, que ocupa casi todo el cerro. Dicho recinto se divide en varios sectores: el castillo, poblamiento y arrabal, todo ello amurallado a lo largo de diversos siglos.  

patio de la Sima, zona de viviendas del castillo de Alcalá


El castillo lo compone el núcleo defensivo, desde una situación geográfica estratégica, se podía controlar los caminos y defender el territorio entorno a la ciudad de Sevilla en época andalusí. 
El poblamiento estructurado entorno a la iglesia mudéjar de Santa María, también amurallado, debió estar en su momento compuesto de viviendas tanto en época islámica como cristiana. 
El arrabal, situado en la ladera del cerro, se desarrolla un grupo de viviendas junto a la Iglesia de san Miguel. En su momento también estuvo amurallado hasta la zona baja junto al río. 

El castillo se compone de tres recintos: el alcázar real, de época cristiana donde se alojaba el alcaide, el patio de los Silos, llamado así por los depósitos de grano situados en el subsuelo del patio y patio de la Sima, denominado de esta manera, por el pozo excavado en la roca de unos 15 metros de profundidad y situado en una esquina del patio.   

torre EntrePatios recién restaurada y datada en el siglo XIV


Enrique nos explica desde la arqueología, que el patio de los Silos estuvo habitado desde la prehistoria, dato obtenido gracias a la cerámica hallada. En época andalusí, fue un hisn, es decir, una fortaleza. Sin embargo, a nivel arqueológico, de momento, se data como almohade una torre, la cimentación de la muralla del , el hammam y las cerámicas halladas datando algunas de ellas en el el siglo XI taifa y otras almohades. 
Hacia el año 1161 se asientan los almohades en este hisn, que por aquel entonces comprendía solo el patio de los Silos. Gracias a los fragmentos cerámicos se establece la hipótesis que pudiera haber un recinto defensivo de época taifa.  Los almohades construyeron una meseta artificial, aplanaron un área del cerro, en dirección  a la zona del poblado para refugio de la población. 
El entorno de Alcalá y su castillo vivieron una época de guerra entre los andalusíes de ibn Mardanish y los almohades. Alcalá fue plaza fuerte de los almohades, mientras que Carmona se declaró pro-Mardanish. Ibn Mardanish, conocido también como el "rey lobo" de Tudmir (Murcia), que se declaró en rebeldía contra los almohades recién establecidos en al-Andalus. Es éste un personaje muy interesante, que merece un artículo aparte. 
Regresando a nuestra visita, el primer recinto, es decir, el patio de los Silos pronto quedó pequeño, debiendo ampliar la fortaleza, para albergar a la guarnición allí establecida. Se construyeron unas terrazas descendentes, situadas en el patio de la Sima. 

un momento de la intervención de Enrique Dominguez en la visita monográfica al castillo de Alcalá 

Gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas en dicho patio, fue hallado un hammam de pequeñas dimensiones en la zona más baja del patio de la Sima, mientras que, en la terraza más elevada debieron haber viviendas con patio central. No se halló vestigio del siglo XII, sí los hay de unas viviendas del siglo XIV y del siglo XV, según los expertos, es muy probable que éstas se levantaran sobre otras anteriores, es decir, almohades.
El patio de la Sima debió ser más amplio hacia la zona del poblado, ya que la actual muralla que separa el castillo del poblamiento, fue construida en el siglo XV. No se sabe aún la extensión que pudiera haber tenido la zona del patio de la Sima en dirección al poblado. De la fortaleza almohade la arqueología no da detalles acerca de las torres de defensa de las que disponía.  

puerta de la torre número 9, de acceso en recodo a través de una rampa, siglo XIV


La ciudad y el castillo fueron conquistados por el rey andalusí de Granada en 1247, quien se la entregó al rey Fernando III. 

El castillo se amplió con la construcción del alcázar real, zona donde residía la corte castellana. 
Hacia el año 1252 el rey cristiano otorgó el recinto al Consejo de Sevilla, quien designó los alcaides, que debían velar por la seguridad de la población y se alojaron en el alcázar real. 

interior de la puerta de la torre número 9, en recodo 


A lo largo de los siglos el hisn almohade sufrió modificaciones y destrucciones para la adaptación de los nuevos propietarios. Insiste Enrique en que el actual castillo es el resultado de un enorme puzzle de torres, murallas, estructuras y patios pertenecientes al medievo. 

De esta manera en 1474 se transformó el patio de la Sima, levantando nuevas torres y murallas sobre los cimientos almohades. Ambos patios se encuentran separados por una muralla y una torre, la número 9, con puerta de acceso en recodo. 

puerta de la torre número 9 que da entrada al patio de los Silos del castillo de Alcalá 

Esta torre es la llamada torre EntrePatios. Hasta hace un tiempo se pensaba que era una torre almohade, sin embargo, en este trabajo de restauración, salió a la luz el aparejo de los cimientos. Se trata de sillares reutilizados o de acarreo, mientras que la torre fue construida en piedra y ladrillo alternado, por lo que se descartó su origen andalusí. 
La inmensa y bella torre fue embutida en un espacio del muro almohade que separa los patios. Para ello fue eliminada la puerta de acceso en rampa de época almohade, para colocar en su lugar la torre número 9. Esto lo pudimos ver con claridad, cuando lo explicó el arquitecto técnico Alfredo Alonso. La puerta de acceso en recodo es por lo tanto cristiana. 

interior de la torre número 9 del castillo de Alcalá

Una teoría defendida por Enrique para la datación de la torre es el siglo XIV, más concretamente durante el período en que Leonor de Guzmán fue la alcaidesa del castillo bajo el rey Alfonso XI. Para ello explica que, mientras el castillo perteneció al Consejo de Sevilla cada intervención quedaba registrada en los libros.  Cuando el rey Alfonso XI regaló a su amante el castillo, no se realizó ningún registro de construcción o modificación del recinto. Este silencio ocupa todo el período en que Guzmán fue la propietaria, cuando se debieron realizar varias obras como la construcción de la torre del homenaje o la torre número 9 entre otras estructuras.  


Estábamos ya situados delante de dicha torre, protagonista de la visita, cuando Enrique finalizó su exposición y pasó la palabra al arquitecto técnico encargado de la restauración de la torre, Alfredo Alonso. 
Alfredo Alonso, arquitecto técnico responsable de la restauración de la torre número 9

De forma amena, técnica y formativa explicó, que el estudio de esta torre se inició hacia los años 80, hacia final de los 90 se estudiaron los cimientos de la torre, cuyos resultados han dado lugar a las etapas de restauración de esta magnífica torre, trabajo que a nivel arquitectónico se realizó respetando el trazado original.  Gracias a sus aclaraciones de Alfredo se despejaron varias dudas que tenía acerca del acceso de la torre. 

Después de más de una hora de visita bajo un sol de Febrero, pero de justicia, nos despedimos, muy agradecidos, de Enrique, Alfredo y Lara. 
Amigos, los animo a visitar esta hermosa ciudad junto al Guadaíra. Es una localidad de gente amable, donde pueden elegir entre el castillo y zona del cerro o el camino lleno de naturaleza junto al río a lo largo de los molinos, el parque de Oromana y una parada para merendar en la pastelería "La Centenaria". 
puerta de la torre número 9 del castillo de Alcalá 










viernes, 7 de marzo de 2014

Yazirat Tarif


YAZIRAT TARIF


Por Elisa Simon 

La isla de Tarif, lugar donde se habría producido la llegada de los primeros musulmanes a la Península en el verano del 710.   


Tarifa es una ciudad de tamaño medio, junto al Estrecho de Gibraltar, donde casi todos los días sopla Levante o Poniente. Su gente es abierta y alegre, acoge a los deportistas náuticos y a los turistas amantes de la naturaleza.


Tarifa es una ciudad para perderse y disfrutar de la tranquilidad y el sonido del mar. Esconde una historia apasionante entre sus restos romanos y andalusíes, es la ciudad situada justo en la punta de la Península en la provincia de Cádiz.

playa de los Lances, Tarifa - Cádiz

Los geógrafos andalusíes la han descrito así:

El geógrafo ceutí al-Idrissi del siglo XII:
“La isla de Tarifa se encuentra situada a orillas del mar Mediterráneo, al comienzo del Estrecho que recibe el nombre de az-Zuqaq. Limita por el oeste con el mar de las Tinieblas. Es una pequeña ciudad, con murallas de tierra y que es cruzada por un pequeño río. Tiene mercados, alhóndigas y baños. Tiene enfrente suya, dos islas pequeñas, de la que una recibe el nombre de al-Qantir. Se encuentran muy cerca de tierra firme. De Tarif a Algeciras hay dieciocho millas. Se sale de la isla hacia el Guadalmesí que es un río que lleva agua y desde donde se va a Algeciras.”

Otro geógrafo contemporáneo fue az-Zuhri, que habla sobre la pesca de atunes:
 “se los pesca en al-Andalus en el lugar llamado Qant (al-Qantir?) delante de la roca conocida como la peña del Ciervo, al oeste de Algeciras. Entre ésta y la isla de Tarifa se pescan tantos atunes que únicamente Dios lo sabe … no hay en el mar un pez más graso ni más sabroso que el atún. No se come fresco nada más que en al-Andalus; en ocasiones se seca, se guarda y se exporta como mojama a todos los lugares de la tierra.”

Un siglo más tarde, el historiador marroquí al-Wahid al-Marraqushi describió Tarifa así:
“la anchura del mar entre Ceuta y al-Andalus es de dieciocho millas, luego no cesa de estrecharse hasta que llega a la orilla de los bereberes a un lugar llamado Alcazar Masmuda. Este dista de Ceuta medio día. Frente a Alcazar Masmuda se encuentra la isla de Tarifa, lugar donde se estrecha más el mar y donde la anchura entre esos dos lugares es de doce millas. Se ve la arena de cada una de las dos orillas desde la otra a cualquier hora del día. Refieren los historiadores que los romanos construyeron en tiempos antiguos un puente sobre este estrecho; luego se desbordaron las aguas y lo inundaron. Refiere la gente de la isla de Tarifa que los ven cuando el mar está tranquilo y en calma y las aguas de transparentan.”

En un texto del siglo XIII anónimo se menciona Tarifa:
“una de las ciudades de Algeciras es Tarifa, localidad de tipo medio, que fue la primera en ser ocupada por los musulmanes en los inicios de la conquista.”   
Ya tenemos una idea de cómo era la ciudad o isla donde llegó Abu Zur´a Tarif ibn Malik en el verano del año 710 al frente de una pequeña expedición para inspeccionar la Península un año antes de la fecha oficial de la llegada de los musulmanes a la Península.

Pero, ¿quién era Tarif?

Dicen, “Tarif, de kunya Abu Zur´a, al frente de 400 infantes y 100 jinetes en 4 buques atravesó el estrecho para realizar una inspección previa a la llegada de Tariq ben Ziyad en el 711.”

La mayoría de los historiadores y expertos aceptan esta teoría y que el nombre de la ciudad de Tarifa deriva de este personaje histórico, aunque existen otras teorías. En árabe tarf o taraf significa cabo o punta, la traducción sería “la isla de punta o del puntal” y otra teoría apunta a  la raíz árabe t-r-f-  que significa “nuevo o extraordinario”.  

Tarif era liberto bereber de Musa ibn Nusayr, que fue el enviado por el califa Omeya de Damasco para extender el Islam. El historiador Ibn al-Sabbat del siglo XIII escribió:” fue abu Zur´a Tarif, mawlá de Musa b. Nusayr, el primero que realizó una incursión a al-Andalus en el mes de ramadán del año 91 de la hégira”. El geógrafo del siglo XI al-Bakri asegura que; ”Tarif era judío, hijo de Simeón, hijo de Jacob, hijo de Isaac” No olvidemos que desde el siglo I se sabe de asentamientos judíos en el Magreb.
Cuando el Islam llegó había innumerables tribus bereberes y clanes independientes entre sí. Tarif podría haber pertenecido a los masmuda que habitaban en el norte de Marruecos y en la costa Atlántica.
Musa b. Nusayr inició la conquista del Magreb en el 707. Sometió a los bereberes, luego envió a su lugarteniente para combatir las tribus resistentes. Unas se rindieron sin más y otras ofrecieron mayor oposición. En estas circunstancias se hicieron rehenes, como medida de presión para doblegar a los clanes aún en oposición. Estos rehenes pronto fueron llamados a filas y pasaron a formar parte del nuevo ejército del Islam que se estaba organizando en el norte de África. Estos soldados rehenes se concentraron en Tánger bajo las órdenes de Tariq ibn Ziyad y podría ser posible que entre estos rehenes-soldados se encontrara Tarif.
Se sabe que Tarif tuvo cuatro hijos, uno de ellos se llamaba Salih ibn Tarif y que nació en el 728, se sabe también que Tarif vivía después del año 740, por lo se calcula que debía tener entre 25 y 30 años cuando llegó a Tarifa.
Sea como fuere, Tarif fue un personaje histórico y protagonista de este acontecimiento ocurrido en el verano del 710.

La ciudad de Tarif

Imagino que Tarif se encontraría una fortaleza romana, algunos templos y restos de una ciudad romana dedicada a la pesca y a la salazón de pescado (Baelo Claudia). Debemos esperar hasta la llegada del califa abd ar-Rahman III para que en esta localidad se produjera un cambio. Hacia el 960 se concluyeron las obras del nuevo alcázar, mandado construir por el califa omeya de Córdoba, en un momento en que varios enemigos podrían arribar a las costas andalusíes, tales como los mayus u hombres del norte y a los fatimíes.

lápida fundacional del castillo de Tarifa, omeya siglo X


interior del castillo de Tarifa
En el castillo aún se conserva una parte califal, que actualmente está en restauración. La alcazaba, tenía la protección natural del acantilado del estrecho por un lado y del otro un arroyo junto al cual había algunas huertas y zona ganadera. A la caída del califato fueron los hammudíes quienes tomaron el control de la alcazaba, hasta que en 1057 cayó en manos de al-Mu´tadid rey de Sevilla. Toda la zona de la actual costa gaditana y muchas áreas más estuvieron bajo el poder de la taifa de Sevilla hasta 1090 cuando llegaron los almorávides. Bajo esta dinastía bereber se produjo la creación de la primera medina junto al castillo, donde sus habitantes suministraban todo lo necesario a la guarnición establecida en la alcazaba.

plaza de Sta. María antigua medina almorávide 

plaza de Santa María, centro de la antigua medina de Tarifa
 Estos soldados andalusíes tenían la única misión de vigilar la costa, de ahí que Tarifa esté mirando hacia el mar. Imagino que habría una mezquita aljama de época califal, de la cual no quedan vestigios.
El castillo comenzó a ampliarse, adaptando su trazado a las características del terreno, de ahí su forma irregular.

plano del castillo de Tarifa 
Bajo los almorávides se amplió el castillo con la construcción de un camino de ronda, una barbacana y la puerta en recodo como acceso principal a la fortaleza.

puerta en recodo almorávide, antigua entrada a la alcazaba 
Bajo esta dinastía se levantó una muralla alrededor de la medina con una sola puerta de acceso, llamada bab al-medina. Poco a poco la pequeña ciudad se fue llenando de mercados y alhóndigas, además  de funduq y baños para los comerciantes de paso. Pronto quedó pequeña y se construyó un arrabal, llamado al-Janda, éste también fue cercado por una muralla con una puerta de acceso, bab al-Janda. 

calles de la antigua medina de Tarifa

calles de la vieja medina de Yazirat Tarif
Los pescadores, comerciantes, agricultores, artesanos y soldados convivían al abrigo de la robusta alcazaba. Los víveres, en su mayoría los obtenían de la zona, los agricultores debían contar con huertas junto al arroyo, hoy llamado del Retiro, donde podían sembrar todo tipo de legumbres, verduras y árboles frutales. La ganadería tampoco se quedaba atrás, cabras, borregos y corderos pastaban en los alrededores de la ciudad.
Hacia 1145 llegaron los almohades a la Península y Tarifa se vio beneficiada ya que casi duplicó su tamaño.

plano de la ciudad, donde se distinguen las ampliaciones de la ciudad con el arroyo Retiro.
El arroyo del Retiro quedó incluido en la nueva ciudad. Hoy se puede seguir, dando un paseo, el trazado de la muralla almohade, que contaba con dos puertas; la de Algeciras y la de Jerez. 

puerta de Jerez de la cerca almohade, modificada en época cristiana
A pesar de los cambios que ha sufrido dicha puerta a lo largo de los siglos, se puede distinguir su origen almohade con la particularidad de ser una puerta de acceso directo y no en recodo. La protección se hacía mediante las dos torres altas y robustas que la flanquean. El ajetreo de gente debió ser importante, por el comercio con los países del Mediterráneo. Los comerciantes y artesanos ofrecerían sus productos, como la mojama, la cerámica  o el cuero.


murallas almohades de Tarifa, con modificaciones posteriores 
Desde el Magreb o incluso más lejos llegarían hasta Tarifa vendedores y compradores de todo tipo de productos. Estas personas con poder adquisitivo requerían una serie de servicios, tales como baños y alojamiento, lugares donde comer, lugares donde guardar las mercancías, lugar para el cuidado y descanso de los caballos y mulas. En fin, que el ambiente debió ser muy entretenido. En cuanto al castillo, bajo los almohades, se construyó la enorme torre albarrana octogonal y la coracha para acceder a ella.
A los almohades le siguieron los meriníes, cuando el sultán Abu Yusuf Yaqub envió tropas y tomó posesión de Tarifa. En principio enemigo de los nazaríes, las circunstancias los unieron para hacer fuerza común al reino de León y Castilla. No tuvieron mucho tiempo los meriníes para hacer grandes construcciones en Tarifa.
Finalmente la ciudad fue sitiada por los castellanos y tomada por Sancho IV el 21 de septiembre de 1292. Cuenta una leyenda que una vez conquistada la plaza, nombraron alcaide del castillo Alonso Pérez de Guzmán. Durante su gobierno, la ciudad de Tarifa volvió a ser sitiada, pero en esta ocasión por los meriníes. Dicen que ellos tomaron como rehén a un hijo de Pérez de Guzmán y le exigieron rendir la plaza para volver a reunirse con su hijo. Pérez de Guzmán lejos de rendirse, arrojó un cuchillo desde la torre albarrana almohade del castillo para que ejecutaran a su hijo, dando así por sentado que bajo ningún concepto los castellanos perderían una ciudad y un punto estratégico de muy alto valor. Verdad o no, la cuestión es que esta historia resuena por los rincones de Tarifa.
Esta ciudad jugó un protagonismo a lo largo de los siglos, entre ellos el siglo XIX, pero como me gusta decir, eso ya es otra historia … muchas gracias por la atención y espero que les haya gustado Yazirat Tarif.




BIBLIOGRAFIA:

-   L`océan Atlantique musulman. Christophe Picard Ed. Maisonneuve & Larose
-     Historia de España Vol. IV Menendez Pidar. Ed. Espasa Calpe
-     El Cádiz islámico. Juan Abellán Pérez. Universidad de Cádiz
- Itinerario Cultural de Almorávides y Almohades. Fundación Legado Andalusí

-    http://www.tarifaweb.com/aljaranda/num9/art4.htm por Enrique Gozalbes Cravioto