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miércoles, 16 de noviembre de 2016

BAB AL-SHARIA - ALHAMBRA

Bab al-Shari'a  - Puerta de la Explanada 

Por Elisa Simon

Una tarde soleada del mes de Noviembre decidimos subir hasta la Alhambra por la cuesta de Gomérez. Mientras ascendíamos sentimos la suave brisa y los rayos oblicuos del sol en la cara. Los bosques de la Alhambra respiran paz y silencio, solo roto por el sutil susurro del agua que baja sin cesar desde la acequia real a lo largo de nuestro sendero. Hermosos y viejos arboles frondosos de hojas grandes nos ofrecían su sombra y rica fragancia. Llegamos hasta una explanada, haciendo un giro brusco hacia la izquierda nos encontramos con la magnifica puerta llamada de la Justicia o de la Explanada, que formaba parte de una de las cuatro puertas exteriores del recinto fortificado de la Alhambra. Los otros accesos son Puerta de las Armas, Puerta del Arrabal, Puerta de Siete Suelos, la cual junto a bab al-Shari'a se abrían hacia el lado sur. Con el tiempo se convirtió en la más importante y servía tanto para civiles como para militares, que necesitaban acceder a los palacios de los reyes nazaríes.


fachada exterior de la puerta 
fachada interior de la puerta 

Me imaginé el orgullo que sentiría el sultán Yusuf I, cuando hacia 1348 contempló su obra, que reflejaba la solidez y majestuosidad de su reinado. Conocido como el rey sabio de la dinastía nazarí por su exquisita formación y erudición, accedió al trono muy joven, debiendo contar con un regente llamado Ridwan, quien lo aconsejo hasta que alcanzó la mayoría de edad para gobernar. 

Una de las decisiones que tomó fue, embellecer y expandir la ciudad de Granada con nuevos edificios, tales como el palacio de Comares, la madraza, las torres de la Cautiva y del cadí o el maristan entre otros y también ésta gran puerta. 
Por aquellos tiempos, se había firmado tratados de paz con Castilla en el norte y los meriníes en el sur, por lo que reinaba un periodo de paz y bienestar.  



Bab al-Shari'a representa la magnificencia y poder del sultán y su reino, por sus dimensiones, tipo de construcción y belleza. Los alarifes siguieron la tradición almohade para ofrecer mayor defensa al recinto.  

Se trata de un complejo sistema defensivo, en doble recodo con una puerta exterior y otra interior. La exterior es impresionante, consta de dos fachadas, una monumental dentro de la cual se halla otra de menores dimensiones. Nos quedamos clavados delante de ella e impactados comenzamos a observarla con detalle. 
La fachada grande esta compuesta por un gran arco de herradura en fabrica de ladrillo y nos llamó la atención, que en la dovela clave se muestra la mano de Fatima o Hamza. Es un símbolo de protección, de paz, de bienvenida, simboliza los cinco pilares del Islam, si bien, los expertos aún no han ofrecido una explicación científica a esta decoración.   



La fachada mas pequeña esta cubierta de bloques de mármol decorada por un hermoso arco de herradura apuntado, dentro de un alfiz y con dovela clave adornada con una llave, cuyo significado tampoco se ha podido explicar de forma científica. 

Una de las maravillas de esta fachada es la  inscripción en bella caligrafía, que nos habla a lo largo de dos lineas, del momento de su fundación. Una labor realizada con destreza por los artistas nazaríes en mármol blanco de Macael con incrustaciones de pizarra. 



" mando construir esta puerta llamada bab al-Sharia - ¡ayude Dios en ella la Ley del Islam, ya que la ha levantado para glorificarle por largo tiempo! - 
Nuestro señor el emir de los muslimes, el sultán justo y guerrero Abu l-Hayyay Yusuf, hijo de nuestro señor el sultán venerado y guerrero Abu al-Walid an-Nasr - ¡ premia Dios en el Islam sus acciones purificadoras y acepte sus hechos de armas. Y esto pudo concluir en el mes de Mulud el engrandecido año 749. ¡ Hágala Dios una potencia defensora y escribala entre las acciones buenas e inmortales!" 

Atravesamos la bellísima puerta cuyo interior, en pendiente, nos obligó a girar a la derecha, contamos hasta cuatro recodos cubiertos por bóvedas de aristas y de medio cañón con lunetos.    





Salimos de la puerta y accedemos al recinto de la Alhambra, por la puerta interior, cuya fachada, es otra maravilla. Esta decorada con hermosa cerámica en las albanegas. Se trata de un delicado trabajo compuesto por paneles de cerámica vidriada en relieve con forma de rombos, que encajan unos en otros, en colores azul y verde sobre fondo blanco con motivos vegetales. 






BIBLIOGRAFIA: 

- Historia de España de Menedez Pidal Tomo VIII/4 Reino nazari de Granada 
- Catalogo de la exposicion Al-Andalus: las artes islamicas en España - Granada 1992 
- http://nito-lamurga.blogspot.com.es/2010/07/puerta-de-la-justicia-bab-al-saria.html blog de Antonio Montufo Gutierrez - La Murga de Nito 





viernes, 14 de febrero de 2014

EL HAMMAM DE RONDA


HAMMAM DE RONDA

Un espacio para el aseo, la purificación y el ocio

Por Elisa Simon

sala fría de los baños de Ronda, Málaga
Los baños árabes de Ronda, en la provincia de Málaga, son uno de mejor conservados en la Península.  Durante el período andalusí existió un sinfín de ellos, tanto en las ciudades como en el medio rural, unos más modestos y otros espléndidos.  A medida que el Islam se fue extendiendo, los árabes fueron absorbiendo y desarrollando las técnicas propias de la cultura preexistente, en este caso las termas romanas, dispersas a lo largo del mar Mediterráneo.

sala templada de los baños de Ronda, Málaga 
El hammam es un baño de vapor de agua, de ahí que su estancia sea tan placentera. Las paredes y el suelo llevaban conductos, tubos de cerámica, por donde pasaba el agua que se calentaba en la zona de calderas alimentada con leña.  Era una sensación agradable pisar, con los pies descalzos, sobre el mármol o apoyar la espalda en las paredes tibias. 

Debemos imaginar el disfrute de los andalusíes en los baños a lo largo y ancho de todo el territorio de al-Andalus y el mar Mediterráneo. El hammam era un lugar de convivencia y común para las tres religiones, práctica habitual en al-Andalus y criticado por los alfaquíes tal como indica el tratado de Ibn Abdun:

“un musulmán no debe dar masaje ni a un judío ni a un cristiano”.

Otra interesante crítica de Ibn Abdún es: 

“… los bañeros, los masajistas y los barberos no deberán circular por la casa de baños sino con calzones y zaragüelles...”   


El poeta del siglo XI Ibn al-Mugallis escribió este poema acerca del ambiente en los baños:

“El hammam es un lugar en el que los hombres,
Reunidos, se parecen todos, ya sean criados,
Ya sean señores.
El hombre se codea con gente
Que no son sus amigos
Y su enemigo puede ser su compañero.”

En Ronda se sabe que existían al menos cuatro baños, sin embargo éste era el más grande, situado extramuros de la ciudad, en un barrio con callejuelas y pequeñas plazas con sus viviendas y talleres de artesanía, junto al arroyo de las Culebras y el río Guadalevín, con lo cual tenía asegurada el abastecimiento de agua. 

puente romano y antiguo acceso a Ronda andalusí
arroyo de las Culebras 



                                                                                                      






































El hammam de Ronda tiene la característica de haber sido construido junto a la puerta más importante de la ciudad amurallada y el puente romano.  Entre los siglos XIII y XIV Ronda pertenecía al reino nazarí y era uno de los pasos obligados hacia el Estrecho y el Magreb, por lo que el trajín de viajeros y tropas era considerable, de ahí probablemente el valor de este hammam, dispuesto en un lugar clave, con la idea de facilitar a los viajeros y soldados la posibilidad de un baño.

puente romano, acceso donde estaba la puerta y
los baños junto al arroyo.
La costumbre era que los hombres acudieran por las mañanas, mientras que las mujeres lo hacían por las tardes.  Los baños se empleaban con fines religiosos, como la purificación y   también jugaban una función social, como lugar de encuentro, de charla e incluso de negocio.
Ir al hammam supone seguir un ritual, que lleva su tiempo, atravesando una a una, sin prisa, las tres estancias cada cual con su función. Se accedía a un patio porticado con fuente en el centro, donde estaban las letrinas en un costado, había una zona de vestuario y sala de recepción (al-bait al-maslaj), luego se pasaba a la Sala fría (bait al-barid), que consistía en un rectángulo con pequeñas albercas con agua fría para reposar antes de proseguir hacia la sala templada (bait al-wastani). Finalmente disfrutar de la sala caliente (bait al-sajun) junto a la caldera. Como ven a medida que las salas se van alejando de la zona de la caldera, las salas se van enfriando.

letrinas de los baños
sala de recepción porticada 
sala templada de los baños

El ciego de Tudela, poeta del siglo XI, expresó así el contraste del calor y el frío:


“¡Cuánto fulgor y cuánto esplendor tiene nuestro hammam!
Al verlo, se diría que es cosa de magia.
Es un refugio que reúne el agua y el fuego,
Como el corazón que encierra alegría y tristeza.”
“Agua y al mismo tiempo fuego abrasador,
Como el sol mientras cae la lluvia.
En el suelo, un mármol blanquea
Como la nieve en el momento
En que empieza a fundirse.”

caldera del baño, situado junto a la sala caliente 
espacio por dónde se echaba leña para mantener el calor 

canalización para el abastecimiento de agua
El personal del hammam velaba no sólo por el buen funcionamiento del baño sino también por el bienestar de los clientes, a los que lavaban y  frotaban con fuerza con una esponja, para quitar la piel muerta. Después disfrutaban del deleite de un masaje reponedor con aceite de romero.

Las mujeres se depilaban empleando algo parecido al caramelo, que es una mezcla de azúcar con agua, se aplicaba sobre la piel en caliente para luego tirar extrayendo el vello con la raíz. Periódicamente se tintaban el pelo con henna y se perfilaban las cejas o se hacían la manicura. Para ellas suponía pasar una tarde con amigas, vecinas y familia en un entorno donde podían moverse con total libertad.  

Aunque parece no ser el caso de Ronda, es interesante señalar que, las descripciones de los baños abundan en la poesía. Las menciones a estatuas de figuras humanas de origen romano o bien, pinturas murales con escenas báquicas o mosaicos romanos con figuras de peces. En Sevilla, por ejemplo, era famoso el hammam Sattara por una escultura romana de mujer.  

Ibn Shuhayd, poeta también del siglo XI lo describe así:



Espero que este breve artículo les haya gustado, el video a continuación está realizado específicamente sobre el baño árabe de Ronda por Turismo de Ronda y subido a youtube en el año 2009. En él pueden ver con todo detalle el funcionamiento técnico de los baños y cómo y por dónde circulaba el agua.




BIBLIOGRAFÍA: 

- Sevilla a comienzos del siglo XII. Tratado de Ibn Abdun traducido por Emilio García Gómez y E. Lévi-Provençal. Biblioteca de temas sevillanos.
- Esplendor de al-Andalus. Henri Pérès, traducción de Mercedes García-Arenal. Libros Hiperión. 
-  http://www.turismoderonda.es/catalogo/esp/baniosarabes.htm pinche aquí