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domingo, 12 de noviembre de 2017

CONGRESO "PAISAJES DEL PODER" Córdoba y las fincas omeyas


CONGRESO INTERNACIONAL "PAISAJES DEL PODER, CÓRDOBA Y LAS FINCAS OMEYAS (SS. VIII - XI) 

Lugar: Casa Árabe, Córdoba 

Fecha: del 2 al 4 de Noviembre 2017 

Congreso Internacional organizado por la Escuela de Estudios Árabes de Granada y Casa ´Arabe con la colaboración de la Fundación Euroárabe, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Fundación Legado Andalus. 

La dirección de este congreso corrió a cargo de los Doctores D. Julio Navarro Palazón y D. Rafael Blanco Guzmán. 

Este congreso está enmarcado dentro del ciclo "Las fincas de las élites en el Occidente musulmán y Sicilia: poder, producción y placer", siendo éste el primero de tres congresos que se celebrarán entre el 2017 y 2018 en las ciudades de Murcia y Granada. 

Este ciclo de congresos está promovido por el proyecto I+D+i "Almunias del Occidente islámico: arquitectura, arqueología y fuentes documentales" y la Unidad Asociada UGR-CSIC "Patrimonio cultural árabe e islámico". 



Este artículo es un breve relato personal, de mi asistencia a este Congreso Internacional. 

Por Elisa Simon 

Para asistir a este Congreso busqué un alojamiento lo más cerca posible de Casa Árabe, con la intención de evitar caminatas. Como empezaba el día 2, muy temprano, decidí viajar a Córdoba el día anterior. 
desde el balcón del hotel - Córdoba
Así, pude aprovechar para pasear y disfrutar de esta hermosa ciudad. Visité la Iglesia de Santiago y la de San Lorenzo, en cuyo interior se encuentran hermosos alminares emirales.  


alminar emiral en el interior de la Iglesia de San Lorenzo 

alminar emiral en el interior de la Iglesia de Santiago 
Caminé, con tranquilidad, por calles estrechas, alejadas de la zona turística, descubriendo íntimos y hermosos rincones. 





Así fue cayendo la tarde, cubriendo el cielo de Córdoba con un manto azul violáceo. Regresando al hotel, entré en el patio de la Mezquita, me senté un rato y disfruté del entorno. Naranjos, cipreses y palmeras se alzaban en el bellísimo patio de abluciones de la antigua mezquita de los Omeyas, que se fue iluminando con una tenue luz. Desde donde estaba sentada, podía ver la lápida fundacional de los tiempos del emir abd ar-Rahman I, escuchaba el sonido del agua de la fuente y de pronto se presentó la luna casi llena en el cielo. Me sentí afortunada y agradecida de poder estar ahí en ese momento. 



A la mañana siguiente, la ciudad aún no había despertado, cuando estaba buscando un lugar donde tomar un café, finalmente lo encontré en la calle que lleva a la plaza de las Tendillas. Me senté afuera, no hacía mucho frío, me gustó el ambiente viendo los jóvenes encaminarse a las clases, repartidores haciendo su trabajo, hombres mayores paseando con el periódico bajo el brazo, otros paseando lindos perros, y así disfruté de mi tostada con café. 
A las 08:30h me presenté, llena de ilusión, en Casa Árabe, situada en un adarve, la antigua calle del Tesorero, muy cerca de la famosa calleja de las Flores, en el centro histórico. Se trata de una hermosa casa mudéjar en su origen del siglo XIV, con edificaciones de los siglos XV y XVI. 





Consta de tres patios y un torreón. Una gran puerta de doble hoja de madera, situada al final del adarve da acceso, atravesando un pasadizo, al patio que en su día albergaba la cuadra y zona de carruajes. En una esquina del mismo estaba dispuesta la mesa de recepción de los asistentes y donde me fueron entregada la acreditación. 



Entré a la sala de conferencias, elegí una de las 100 butacas cómodas con mesita plegable. Una pantalla grande sirvió a los ponentes para ilustrar su conferencia con imágenes. Al ratito entró Mariam, nos dimos un abrazo, charlamos y finalmente se sentó a mi lado. La sala se fue llenando, sobre las 9 de la mañana tuvo lugar el acto inaugural. Los ponentes ocupaban la primera fila. Después de las presentaciones y bienvenida, se abrió la serie de ponencias con D. Julio Navarro Palazón y D. Fidel Garrido y su conferencia titulada "una aproximación arqueológica a las fincas de las élites del Occidente musulmán" 


D. Julio Navarro, D. Fidel Garrido y D. Ricardo Córdoba
Dieciséis ponentes, especialistas y científicos en diversas áreas de investigación, como medievalistas, arqueólogos, filólogos, botánicos, agrónomos, arquitectos, historiadores del arte, aportaron a lo largo de dos jornadas completas e intensivas sus conocimientos y visión de la realidad de estas fincas omeyas periurbanas, como la almunia ar-Rusafa o al-Rummaniya. 

Nos pusieron al día de los últimos avances de sus respectivas investigaciones, sobre todo arqueológicos, arrojando luz y al mismo tiempo planteando nuevas preguntas acerca de estas fincas rurales andalusíes. Su emplazamiento, arquitectura, funciones, el abastecimiento de agua y su importancia para la producción y explotación agrícola, la vegetación, etc. 



Sra. Inmaculada Camarero - Universidad de Sevilla
La temática de las fincas de las élites se amplió tanto en el espacio abarcando al-Andalus, el Magreb y Oriente, así como en el tiempo, incluyendo la historia, evolución y vida de estas fincas periurbanas desde época romana hasta después de la conquista cristiana. 


D. José Ramirez - Universidad de Córdoba
Los filólogos aportaron, desde las fuentes árabes y cristianas, descripciones de estas almunias. Podemos conocer sus huertos y palacios, gracias a cronistas e historiadores como al-Maqqari o ibn Sa´id. Nos explicaron que los archivos, tratados, litigios, calendarios, Libro del Repartimiento, actas notariales, etc. son fuentes de suma importancia para la investigación en el desarrollo y evolución tanto de las propiedades de las élites como de las propias élites. Los poetas andalusíes también se inspiraron en estas fincas en las afueras de la ciudad para elogiar el poder del emir o califa.  


D. Rafael Clapés y D. Antonio Vallejo 
La arquitectura de las almunias fueron descritas y explicadas, los palacios y la finca completa, con sus sistema de ingeniería hidráulica, sus delimitaciones, la localización de las albercas, acequias, qanat. Tanto si estaban situadas en llano como en pendiente y las diferencias entre ellas.   


D. Felix Arnold, D. Alberto Montejo y D. José Roldán 
Los agrónomos y botánicos nos ilustraron acerca del tipo de vegetación, la cual era muy variada, según fuera la zona residencial, presentando más atención a la estética y la contemplación, mientras que la zona de huerta y de cultivo se enfocaba más a la explotación de productos de la huerta y cultivos de secano, como el olivo. Casi pudimos oler la fragancia del narciso y me imaginé los arbustos de granados adornando los arriates del jardín de la almunia. 


D. Rafael Blanco, D. Rafael Frochoso, D. Ricardo Córdoba y D. Alberto León
La primera jornada terminó con un cocktail de bienvenida en el patio más antiguo de Casa Árabe, con una hermosa fuente con bellos alicatados, rodeada de naranjos y un aljibe en la esquina. Mientras atardecía pude conocer a  gente y entablar conversaciones muy amenas y divertidas. Mariam y yo permanecimos juntas, en compañía de arabistas y profesores de la Universidad de Sevilla.



 Javier, de Casa Árabe, nos hizo de guía mostrando y explicando esta casa mudéjar, lo que hoy son salas de exposiciones, permanecen restos de yeserías mudéjar en los arcos de un ala de la casa. La planta superior dispone de hermosos frescos del siglo XV, en la actual sala de reuniones.



La mezcla de lo moderno y funcional con lo histórico, creo que va de la mano de la función de Casa Árabe, ya que entre sus objetivos está la difusión de la historia, cultura y arte de al-Andalus, que va mucho más allá de la Península. 

El congreso nos ofreció también una visita a los restos arqueológicos del Alcázar, llamado de los Reyes Cristianos. La cita fue a las 09:30h junto al puente romano. Allí nos congregamos, nos saludamos y nos dejamos guiar por el arqueólogo y Gerente de Urbanismo Juan F. Murillo y Alberto León de la Universidad de Córdoba. 




Ambos nos dieron una amplia descripción de Qurtuba, con la ayuda de una maqueta y un dibujo hipotético. Nos explicaron las dimensiones y localización del alcázar omeya.


detalle de la noria andalusí de Abulafia 
 Nos mostraron los restos romanos de una almazara en el interior del centro de recepción turístico. Con las primeras gotitas de lluvia, siempre necesaria, nos encaminamos hacia el Alcázar, pasando por la noria de Abulafia. 





El profesor León nos hizo hacer un ejercicio de visualización e imaginación para poder entender los restos arqueológicos romanos y andalusíes, donde aún hay trabajo por delante. Nos hizo identificar los restos romanos y almohades, muros y puertas, canalizaciones, habitáculos y cómo algunos sillares califales fueron reutilizados para la construcción de la fortaleza almohade, ampliandola con nuevos recintos y la construcción de la torre de la calahorra. 


D. Fidel Garrido, D. Julio Navarro, D. Rafael Blanco y D. José Ramirez 

Srta. Mariam García Mechbal y Sr. Inmaculada Camarero 

D. Pedro Jimenez, Sra. Catuxa Novo, Sra. María Jesús Viguera y D. José Tito 
En el acto de clausura corrió a cargo de la catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, María Jesús Viguera, Pedro Jimenez, investigador y miembro del Consejos Superior de Investigaciones Científicas de la Escuela de Estudios Árabes de Granada - CSIC - LAAC - EEA, José Tito, botánico y profesor de la Universidad de Granad, departamento de Botánica y la Sra. Catuxa Novo, del área de gestión del Patronato de la Alhambra y Generalice. 


foto grupal de los ponentes, casi al completo ... 

El Congreso fue muy fructífero y además de los conocimientos adquiridos, me gustó el ambiente y las personas que he conocido y otras que he vuelto a ver. Así que, sólo puedo decir, que fue un inmenso placer y doy las gracias por haber podido disfrutarlo. 










  












sábado, 17 de junio de 2017

CUARTO REAL DE SANTO DOMINGO - GRANADA

EL CUARTO REAL DE SANTO DOMINGO 

Por Elisa Simon

En el corazón del barrio de El Realejo de Granada, se encuentra un edificio muy singular: El Cuarto Real de Santo Domingo




Su historia está relacionada con el desarrollo y evolución del barrio de El Realejo y San Matías, que en tiempos andalusíes se llamaba rabad al-Fajarrin o arrabal de los alfareros.

En el siglo XI, los reyes ziríes residían en el barrio del Albaycín, donde el rey Badis levantó un palacio y realizó importantes obras de ingeniería hidráulica aprovechando las ricas aguas procedente de la Fuente Grande. A lo largo del siglo XI la medina se fue extendiendo, cruzando el río Darro hacia la Vega. Su sobrino y sucesor, el rey Abd ´Allah, construyó la acequia Gorda (al-saqiya al-Kubra) procedente del río Genil (Sanyal), la cual irrigaba la Vega y atravesaba esta zona para abastecer los alfares y los cultivos agrícolas.


vista sur del cuarto real de santo domingo
Bajo el imperio Almorávide no se realizaron grandes cambios, ya que éstos utilizaron las instalaciones ziríes ya existentes. Debemos esperar a la llegada de los Almohades, hacia 1156, cuando se produjo un segundo crecimiento urbano en Granada, debido al aumento de población. Este fenómeno exigía más infraestructura y un mayor abastecimiento para la población.
Fue así cómo el arrabal de al-Fajjarín se fue poblando, a medida que los talleres de los alfareros se fueron desplazando hacia el extremo del arrabal.

Ya nos indicó ibn Abdun en su Tratado, que este tipo de industria debía estar situado extramuros. …
las tejas y los ladrillos deberán ser fabricados fuera de las puertas de la ciudad y las alfarerías se instalarán en torno al foso que rodea a ésta …”  


cuarto real de santo domingo
Los almohades crearon en de las afueras de las ciudades, grandes almunias, que comprendían amplias zonas de diversos cultivos, como cereales, habas o lino y hermosos jardines. (ver Alcázar Genil y Buhayra). Hacia la mitad del siglo XIII, la decadencia y posterior desintegración almohade, dio lugar a las llamadas terceras taifas. Fue entonces cuando hacia 1232 el caudillo de Arjona Muhammad ibn Ahmar, se declaró independiente y pocos años después estableció la capital de su nuevo reino en Granada. Había nacido el reino Nazarí.

El segundo monarca nazarí, Muhammad II (1273-1302) mandó levantar una cerca entorno al arrabal de los alfareros. Dicha muralla arrancaba en bab al-Tawwabin (puerta de los Ladrilleros), proseguía por varias cuestas, debido a lo escarpado del terreno, hasta llegar a bab al-Hayar (puerta del Pescado). 


cuesta de Aixa, lienzo de la muralla nazarí
El lienzo de muralla, que unía bab al-Tawwabin con la fortaleza de Mauror (torres Bermejas), quedó intramuros. A la mitad de este lienzo se abrió una puerta interior, llamada bab al-Fajjarin (puerta de los alfareros) la cual comunicaba la medina con el arrabal. Dicha puerta fue demolida en el siglo XVI, actualmente es la plaza de Fortuny.


restos del lienzo de muralla que mandó levantar Muhammad II, cuesta de Aixa
Intramuros de dicho arrabal quedó un cementerio, aún algunos talleres de alfareros y contaba también con almunias, siendo cinco las más importantes. Una de ellas se llamaba Yannat al-manyara al-Kubra (la huerta grande de Almanjarra). Esta almunia era propiedad de los soberanos nazaríes, donde habían construido un palacio rodeado de amplias huertas y jardines.
En el siglo XIV el viajero tangerino ibn Battuta visitó Granada. En su rihla dejó escrito: …“ sus alrededores no tienen igual entre las comarcas de la tierra toda, abarcando una extensión de 40 millas, cruzada por el famoso río Genil y por otros muchos cauces más. Huertas, jardines, pastos, quintas y viñas abrazaban a la ciudad por todas partes.”

Dichos palacios constaban de una zona privada y otra pública, la cual se centraba entorno a una sala qubba, construida en el interior de uno de los torreones de la muralla levantada por Muhammad II. 


torre de la muralla nazarí del siglo XIII, en cuyo interior está la sala qubba
Esta cerca fue construida en tapial de argamasa, al igual que gran parte de la torre, sin embargo el cuerpo superior fue construido en ladrillo y rematada con un cuerpo de ventanas, formando así una torre-linterna. Hoy es el llamado Cuarto Real de Santo Domingo.


parte superior de la torre de la muralla donde se encuentra la sala qubba
La qubba, cuadrada y de pequeñas dimensiones, estaba precedida por un hermoso pórtico de cinco arcos sostenidos por esbeltas columnas dobles y decorado con paños de sebka. Justo delante se encontraba una fuente de suelo octogonal. El acceso a esta sala se hacía a través de un hermoso jardín, con un largo andén central, flanqueado por parterres en setos de arrayán. Además de pequeños pabellones en los laterales, estaba ornamentado con arbustos de granados, jazmines, romero, árboles de higueras, naranjos y palmeras datileras.




El pasado invierno, cuando visitamos El Cuarto Real, estábamos solos. La qubba nos recibió con hospitalidad majestuosa. Con el orgullo de una reina, se alzó con toda su belleza y esplendor en alicatados, yeserías y artesonado. Nos tomamos nuestro tiempo para asimilar tanta belleza. Nada más atravesar su enorme puerta de madera tallada, las jambas, nos dieron la bienvenida en una bellísima escritura cúfica, resaltando la unicidad de Dios. Hasta cuatro veces se repite, estando en macroletra de color verde los dos primeros vocablos y los otros dos en microletra celeste. 


escritura cúfica en las jambas de la puerta de entrada a la qubba
Esta bellísima entrada se corona con un intradós en cuyo centro vemos una estrella o flor herencia del arte almohade, así como una inscripción indica que dicha sala estaba al servicio de los reyes nazaríes


intradós de la puerta principal, decorada con ataurique e inscripción cúfica
 Te hemos abierto una puerta manifiesta para que te perdone Dios tus faltas antiguas y modernas; para que te conceda su cumplida gracia; para que te dirija por el camino recto, y te ampare con su poderoso auxilio. El es el que hizo bajar la paz a los corazones de los musulmanes.”

ventanal sur de la qubba, donde estaría situado el trono
Justo enfrente, mirando hacia el sur, se abre en el grueso muro, un hermoso ventanal compuesto por tres arcos de medio punto peraltado, con perfiles ondulados. El vano central es más ancho, lleva un parteluz en forma de columnita. Este gran ventanal central está envuelto en un gran arco con perfil ricamente ornamentado. Las semicolumnas adosadas al muro están alicatadas. 


detalle de la decoración en estuco del gran arco que envuelve el ventanal sur
Los capiteles de esta gran ventana, son compuestos. Un cuerpo inferior de hojas de acanto lisas y un cuerpo superior, que deja entrever la herencia almohade. Esta gran ventanal sur, desde donde habría magníficas vistas a la Vega, deja entrar la luz a través de una hermosa celosía. Por un momento me imaginé al monarca nazarí sentado en su trono presidiendo la audiencia.


detalle de la decoración del ventanal sur. alicatado, estuco, capiteles compuestos
En los muros laterales, se abren sendas alcobas, para el descanso, flanqueadas por dos alacenas, donde se guardaban los enseres.
Admiramos la ornamentación de los zócalos alicatados con decoración geométrica. Lazo con ruedas de doce enmarcados por hexágonos, estrellas de ocho puntas, otras de diez e incluso de doce. 


detalle de la yesería de la pared sur de la qubba 
Los artesanos emplearon colores fríos, como el blanco, negro, azul y verde. El almenado en blanco y negro y la magnífica epigrafía cúfica aludiendo a la “felicidad” y “bendición” con fondo de atauriques. Los paños de sebka de estas alcobas laterales son añadidos del siglo XX.

Alzando la vista, nos quedamos maravillados por la impresionante armadura a cuatro aguas, en madera de cedro. Fue realizada con la técnica apeinazada formando lazo de ocho, creando un armónico cielo, en cuyo centro se encuentra la divinidad. Esta techumbre parece flotar en el aire, gracias a las pequeñas ventanas, cinco por cada lado, con delicada labor de celosía en estuco, dejando atravesar la luz al interior.

armadura de madera de cedro policromada
En los talleres de estos maestros alarifes se fraguó el arte nazarí. Gracias a estas técnicas  empleadas tanto en la decoración como en la arquitectura de esta qubba, se pudo alcanzar la máxima expresión del arte nazarí en los palacios del recinto de la Alhambra.

Cuando la ciudad fue conquistada en 1492, por los Reyes Católicos, esta almunia fue cedida a la orden religiosa de los Predicadores de Santo Domingo, quienes convirtieron estos palacios nazaríes y sus huertas en el convento de Santa Cruz la Real. Los monjes aprovecharon los edificios, mientras les fueron útiles. Hacia el siglo XVI fueron demolidos muchos de ellos, para ampliar la zona de huertas. A raíz de la desamortización de Mendizábal en 1836, el convento dominico pasó a manos privadas. Lamentablemente no se tuvo en cuenta el valor real que envolvía esta propiedad, y sus nuevos dueños, decidieron derribar lo que aún quedaba, destruyendo incluso el jardín, para construir en su lugar un palacete propio. Se logró salvar la qubba, que quedó integrada en el edificio del siglo XIX.
Ya en el siglo XX Gómez Moreno dijo: “ queda pues el salón, pero él sólo es suficiente para dejarnos satisfechos, aunque su estado de ruina y abandono sea deplorable…”

restos de estructuras del edificio halladas en el subsuelo de la qubba
El ayuntamiento adquirió este edificio en 1990.  Entre los años 2001 y 2005 la qubba fue objeto de una primera restauración, al tiempo que se llevaron a cabo importantes intervenciones arqueológicas, arrojando luz no sólo acerca de la historia de la qubba sino también acerca del desarrollo urbanístico del entorno. Después de exhaustivos y concienzudos labores de arqueología e investigaciones científicas, se pudo hacer una puesta en valor. 


restos arqueológicos hallados en el subsuelo de la qubba
Las excavaciones en el subsuelo han permitido identificar estructuras del jardín y sus límites. Se ha identificado la alberca octogonal, restos del andén, y una serie de estructuras a nivel de cimientos.  Por suerte,se pudo “rescatar” la qubba de aquella maravillosa almunia. Recientemente se obtuvo la rehabilitación integral del edificio y su entorno y entre 2014 y 2015 lo ha recuperado en todo su esplendor para el disfrute de los visitantes.   


BIBLIOGRAFIA:

-               “A través del Islam” de Ibn Battuta ed. Alianza Literaria
-               “La Granada zirí”  tesis doctoral editada parcialmente (2009) del doctor en Historia Medieval Bilal Sarr. Ed. Ajbar colección.
-               Arqueología de la arquitectura 1/2002. Actas del seminario internacional de la arqueología de la arquitectura. Análisis arqueológica como base de dos propuestas: El Cuarto Real de Santo Domingo y Patio de crucero, por Prof. D. Antonio Almagro Gobea.
-               Historia de España de Menendez Pidal, tomo VIII-4 reino nazarí de Granada
-               Arte y culturas de al-Andalus. El poder de la Alhambra. Catálogo de la exposición 2013/2014. Capítulo de Antonio Orihuela Uzal, Escuela de Estudios Árabes “Granada, entre ziríes y nazaríes”
-               Cristaos e Muçulmanos na Idade Média Peninsular. Encontros e Desencontros.
“De Palacio a Convento. Cuarto Real de Santo Domingo y las transformaciones en la ciudad de Granada” por Alberto García Porras
-               “Sistemas hidráulicos de la vega de Granada en época medieval: los regadíos
del Genil.” Por Miguel Jimenez Puertas. En Paola Galetti 2012   
-               Intervención arqueológica preventiva mediante sondeos arqueológicos en c/cuesta Monteros, n3. José María García-Consuegra Flores, José Miguel Jiménez Triguero, Francisco Javier Morcillo Matillas, Julia Rodríguez Aguilera
-               Miscelánea Medieval Murciana. Vol. XXV-XXVI. Años 2001-2002 “La expansión de la ciudad de Granada en época almohade. Ensayo de reconstrucción de su configuración. Por Antonio Malpica Cuello. Universidad de Granada
-               “Un espacio singular de la ciudad nazarí de Granada. El Cuarto Real de Santo Domingo.” Por Alberto García Porras y Eva Muñóz Waissen. Universidad de Granada

-               “El capitel almohade: importancia y consecuencias.” Por Purificación Marinetto Sánchez