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domingo, 12 de noviembre de 2017

CONGRESO "PAISAJES DEL PODER" Córdoba y las fincas omeyas


CONGRESO INTERNACIONAL "PAISAJES DEL PODER, CÓRDOBA Y LAS FINCAS OMEYAS (SS. VIII - XI) 

Lugar: Casa Árabe, Córdoba 

Fecha: del 2 al 4 de Noviembre 2017 

Congreso Internacional organizado por la Escuela de Estudios Árabes de Granada y Casa ´Arabe con la colaboración de la Fundación Euroárabe, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y la Fundación Legado Andalus. 

La dirección de este congreso corrió a cargo de los Doctores D. Julio Navarro Palazón y D. Rafael Blanco Guzmán. 

Este congreso está enmarcado dentro del ciclo "Las fincas de las élites en el Occidente musulmán y Sicilia: poder, producción y placer", siendo éste el primero de tres congresos que se celebrarán entre el 2017 y 2018 en las ciudades de Murcia y Granada. 

Este ciclo de congresos está promovido por el proyecto I+D+i "Almunias del Occidente islámico: arquitectura, arqueología y fuentes documentales" y la Unidad Asociada UGR-CSIC "Patrimonio cultural árabe e islámico". 



Este artículo es un breve relato personal, de mi asistencia a este Congreso Internacional. 

Por Elisa Simon 

Para asistir a este Congreso busqué un alojamiento lo más cerca posible de Casa Árabe, con la intención de evitar caminatas. Como empezaba el día 2, muy temprano, decidí viajar a Córdoba el día anterior. 
desde el balcón del hotel - Córdoba
Así, pude aprovechar para pasear y disfrutar de esta hermosa ciudad. Visité la Iglesia de Santiago y la de San Lorenzo, en cuyo interior se encuentran hermosos alminares emirales.  


alminar emiral en el interior de la Iglesia de San Lorenzo 

alminar emiral en el interior de la Iglesia de Santiago 
Caminé, con tranquilidad, por calles estrechas, alejadas de la zona turística, descubriendo íntimos y hermosos rincones. 





Así fue cayendo la tarde, cubriendo el cielo de Córdoba con un manto azul violáceo. Regresando al hotel, entré en el patio de la Mezquita, me senté un rato y disfruté del entorno. Naranjos, cipreses y palmeras se alzaban en el bellísimo patio de abluciones de la antigua mezquita de los Omeyas, que se fue iluminando con una tenue luz. Desde donde estaba sentada, podía ver la lápida fundacional de los tiempos del emir abd ar-Rahman I, escuchaba el sonido del agua de la fuente y de pronto se presentó la luna casi llena en el cielo. Me sentí afortunada y agradecida de poder estar ahí en ese momento. 



A la mañana siguiente, la ciudad aún no había despertado, cuando estaba buscando un lugar donde tomar un café, finalmente lo encontré en la calle que lleva a la plaza de las Tendillas. Me senté afuera, no hacía mucho frío, me gustó el ambiente viendo los jóvenes encaminarse a las clases, repartidores haciendo su trabajo, hombres mayores paseando con el periódico bajo el brazo, otros paseando lindos perros, y así disfruté de mi tostada con café. 
A las 08:30h me presenté, llena de ilusión, en Casa Árabe, situada en un adarve, la antigua calle del Tesorero, muy cerca de la famosa calleja de las Flores, en el centro histórico. Se trata de una hermosa casa mudéjar en su origen del siglo XIV, con edificaciones de los siglos XV y XVI. 





Consta de tres patios y un torreón. Una gran puerta de doble hoja de madera, situada al final del adarve da acceso, atravesando un pasadizo, al patio que en su día albergaba la cuadra y zona de carruajes. En una esquina del mismo estaba dispuesta la mesa de recepción de los asistentes y donde me fueron entregada la acreditación. 



Entré a la sala de conferencias, elegí una de las 100 butacas cómodas con mesita plegable. Una pantalla grande sirvió a los ponentes para ilustrar su conferencia con imágenes. Al ratito entró Mariam, nos dimos un abrazo, charlamos y finalmente se sentó a mi lado. La sala se fue llenando, sobre las 9 de la mañana tuvo lugar el acto inaugural. Los ponentes ocupaban la primera fila. Después de las presentaciones y bienvenida, se abrió la serie de ponencias con D. Julio Navarro Palazón y D. Fidel Garrido y su conferencia titulada "una aproximación arqueológica a las fincas de las élites del Occidente musulmán" 


D. Julio Navarro, D. Fidel Garrido y D. Ricardo Córdoba
Dieciséis ponentes, especialistas y científicos en diversas áreas de investigación, como medievalistas, arqueólogos, filólogos, botánicos, agrónomos, arquitectos, historiadores del arte, aportaron a lo largo de dos jornadas completas e intensivas sus conocimientos y visión de la realidad de estas fincas omeyas periurbanas, como la almunia ar-Rusafa o al-Rummaniya. 

Nos pusieron al día de los últimos avances de sus respectivas investigaciones, sobre todo arqueológicos, arrojando luz y al mismo tiempo planteando nuevas preguntas acerca de estas fincas rurales andalusíes. Su emplazamiento, arquitectura, funciones, el abastecimiento de agua y su importancia para la producción y explotación agrícola, la vegetación, etc. 



Sra. Inmaculada Camarero - Universidad de Sevilla
La temática de las fincas de las élites se amplió tanto en el espacio abarcando al-Andalus, el Magreb y Oriente, así como en el tiempo, incluyendo la historia, evolución y vida de estas fincas periurbanas desde época romana hasta después de la conquista cristiana. 


D. José Ramirez - Universidad de Córdoba
Los filólogos aportaron, desde las fuentes árabes y cristianas, descripciones de estas almunias. Podemos conocer sus huertos y palacios, gracias a cronistas e historiadores como al-Maqqari o ibn Sa´id. Nos explicaron que los archivos, tratados, litigios, calendarios, Libro del Repartimiento, actas notariales, etc. son fuentes de suma importancia para la investigación en el desarrollo y evolución tanto de las propiedades de las élites como de las propias élites. Los poetas andalusíes también se inspiraron en estas fincas en las afueras de la ciudad para elogiar el poder del emir o califa.  


D. Rafael Clapés y D. Antonio Vallejo 
La arquitectura de las almunias fueron descritas y explicadas, los palacios y la finca completa, con sus sistema de ingeniería hidráulica, sus delimitaciones, la localización de las albercas, acequias, qanat. Tanto si estaban situadas en llano como en pendiente y las diferencias entre ellas.   


D. Felix Arnold, D. Alberto Montejo y D. José Roldán 
Los agrónomos y botánicos nos ilustraron acerca del tipo de vegetación, la cual era muy variada, según fuera la zona residencial, presentando más atención a la estética y la contemplación, mientras que la zona de huerta y de cultivo se enfocaba más a la explotación de productos de la huerta y cultivos de secano, como el olivo. Casi pudimos oler la fragancia del narciso y me imaginé los arbustos de granados adornando los arriates del jardín de la almunia. 


D. Rafael Blanco, D. Rafael Frochoso, D. Ricardo Córdoba y D. Alberto León
La primera jornada terminó con un cocktail de bienvenida en el patio más antiguo de Casa Árabe, con una hermosa fuente con bellos alicatados, rodeada de naranjos y un aljibe en la esquina. Mientras atardecía pude conocer a  gente y entablar conversaciones muy amenas y divertidas. Mariam y yo permanecimos juntas, en compañía de arabistas y profesores de la Universidad de Sevilla.



 Javier, de Casa Árabe, nos hizo de guía mostrando y explicando esta casa mudéjar, lo que hoy son salas de exposiciones, permanecen restos de yeserías mudéjar en los arcos de un ala de la casa. La planta superior dispone de hermosos frescos del siglo XV, en la actual sala de reuniones.



La mezcla de lo moderno y funcional con lo histórico, creo que va de la mano de la función de Casa Árabe, ya que entre sus objetivos está la difusión de la historia, cultura y arte de al-Andalus, que va mucho más allá de la Península. 

El congreso nos ofreció también una visita a los restos arqueológicos del Alcázar, llamado de los Reyes Cristianos. La cita fue a las 09:30h junto al puente romano. Allí nos congregamos, nos saludamos y nos dejamos guiar por el arqueólogo y Gerente de Urbanismo Juan F. Murillo y Alberto León de la Universidad de Córdoba. 




Ambos nos dieron una amplia descripción de Qurtuba, con la ayuda de una maqueta y un dibujo hipotético. Nos explicaron las dimensiones y localización del alcázar omeya.


detalle de la noria andalusí de Abulafia 
 Nos mostraron los restos romanos de una almazara en el interior del centro de recepción turístico. Con las primeras gotitas de lluvia, siempre necesaria, nos encaminamos hacia el Alcázar, pasando por la noria de Abulafia. 





El profesor León nos hizo hacer un ejercicio de visualización e imaginación para poder entender los restos arqueológicos romanos y andalusíes, donde aún hay trabajo por delante. Nos hizo identificar los restos romanos y almohades, muros y puertas, canalizaciones, habitáculos y cómo algunos sillares califales fueron reutilizados para la construcción de la fortaleza almohade, ampliandola con nuevos recintos y la construcción de la torre de la calahorra. 


D. Fidel Garrido, D. Julio Navarro, D. Rafael Blanco y D. José Ramirez 

Srta. Mariam García Mechbal y Sr. Inmaculada Camarero 

D. Pedro Jimenez, Sra. Catuxa Novo, Sra. María Jesús Viguera y D. José Tito 
En el acto de clausura corrió a cargo de la catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, María Jesús Viguera, Pedro Jimenez, investigador y miembro del Consejos Superior de Investigaciones Científicas de la Escuela de Estudios Árabes de Granada - CSIC - LAAC - EEA, José Tito, botánico y profesor de la Universidad de Granad, departamento de Botánica y la Sra. Catuxa Novo, del área de gestión del Patronato de la Alhambra y Generalice. 


foto grupal de los ponentes, casi al completo ... 

El Congreso fue muy fructífero y además de los conocimientos adquiridos, me gustó el ambiente y las personas que he conocido y otras que he vuelto a ver. Así que, sólo puedo decir, que fue un inmenso placer y doy las gracias por haber podido disfrutarlo. 










  












martes, 10 de octubre de 2017

RABÍ LACTOSUS


Lápida funeraria de rabí Lactosus - Lucena 

Por Elisa Simon 


La provincia de Córdoba ofrece un sinfín de localidades a cual más hermosa, donde la huella andalusí está presente. Es el caso de la bella Lucena, Eli Hossano o al-Yussana, llamada en tiempos andalusíes. Fue una ciudad judía, donde se estableció la Academia talmúdica, viviendo su esplendor entre los siglos X y XI, hasta la llegada de los Almohades. 

Pueden pinchar en este enlace para leer el artículo dedicado a Lucena. pinchar aquí  

El Museo Arqueológico y Etnográfico de Lucena, esta situado en el castillo del Moral, en cuya torre del Homenaje, dicen, estuvo encarcelado el rey Boabdil. Justamente en la torre, dispone una sala dedicada a la época judía de esta ciudad. Entre las piezas que se exponen, me llamó la atención ésta lápida del rabí Lactosus. 

¿Quién era? ¿Dónde nació? ¿Cómo fue su vida? 

Bien, hasta ahora no encontré respuesta, sin embargo, gracias a este hallazgo al menos sabemos que existió un rabino con este nombre y que falleció en Lucena hacia la primera mitad del siglo XI. 


En el año 2007 se realizaron excavaciones arqueológicas en la ronda Sur de Lucena, donde se estaba construyendo una rotonda de la circunvalación. Se halló un cementerio judío andalusí con una superficie total de 1.458,85m2, siendo la necrópolis judía más antigua e importante hasta ahora.  El yacimiento se extiende sobre una suave pendiente en la ladera del cerro Hacho y a unos 700m de la muralla medieval. 

Fueron encontradas un total de 346 tumbas, cada una adaptada a la topografía del terreno. Las excavaciones e informes fueron realizadas por el arqueólogo municipal de Lucena, Daniel Botella Ortega y Jose A. Riquelme Cantal. En el 2009 el doctor Jordi Casanovas  Miró y el arqueólogo Daniel Botella Ortega redactaron un trabajo detallado sobre esta necrópolis judía. 

El ritual de enterramiento era de inhumación en fosa. Las sepulturas estaban orientadas hacia el Este, con los cuerpos en posición decúbito supino, sin ajuar que acompañaba. Las fosas son muy profundas, buscando la tierra virgen, donde deben descansar los difuntos. 

En la tumba número 239 apareció la pequeña lápida del rabino Lactosus. Se trata de una piedra de arenisca local de forma rectangular y bastante gruesa. La superficie rugosa e irregular hizo que la inscripción en hebreo, en caracteres arcaicos, fuera desigual. Los expertos la han fechado hacia la primera mitad del siglo XI. Es decir, en tiempos de máximo apogeo de la ciudad medieval. 

Esta lápida tiene la característica, que está grabada por ambos lados, lo cual da a entender que fue reutilizada, según los expertos, no como lápida sino como elemento estructural de la fosa. La parte inferior, que iba hincada en la tierra ha desaparecido. No muestra decoración alguna. 

La inscripción, sin márgenes, se inicia en el extremo superior derecho con el nombre del difunto "rabí Lactosus" que ocupa casi la totalidad de la primera línea. 

traducción de la inscripción: 

" rabí Lactosus duerme en paz. 
Descanse en paz hasta que venga 
el Consolador (Mesías) 
que anuncie la paz 
en la puerta de la paz ... paz 
Decidle: descansa en paz. "







BIBLIOGRAFIA: 

- El cementerio judío de Lucena (Córdoba). Daniel Botella Ortega y Jordi Casanovas Miró. MEAH, sección Hebreo 58 (2009) 






domingo, 30 de julio de 2017

MAIMONIDES


Rabí Moshé ben Maimón al-Qurtibi

" De Moisés (el del Sinaí) a Moisés, no hubo otro Moisés"


Por Elisa Simon



Paseando por la bella Córdoba, entre las estrechas calles de la judería, muy cerca de la sinagoga mudéjar, se encuentra la estatua de rabí Moshe ben Maimon, conocido como Maimónides. Uno de los más grandes sabios andalusíes de todos los tiempos. 


Permanecí de pie junto a su estatua, mientras observaba su figura de hombre maduro, sentado con un libro en la mano. Su mirada, puesta en el infinito, parecía serena y su postura muestra humildad y orgullo.  


Maimónides alcanzó en vida, el más alto reconocimiento como autoridad indiscutible y conocedor absoluto de la legislación rabínica. Sus obras se difundieron por todo el mundo medieval. Recibía a diario infinidad de cartas, donde jueces, rabinos e intelectuales pedían su opinión acerca de un tema legislativo o filosófico. 

En plena calle Judíos de Córdoba, me senté frente a su estatua, mientras innumerables turistas pasaban su mano por su zapato, anhelando adquirir más sabiduría ...

¿Dónde tendrían los ben Maimón su casa? Quizá por aquí cerca ... Procedía de familia de tradición de jueces rabínicos. Su padre era así y rabino de Córdoba. 

Moshé ben Maimón nació en el mes de Marzo de 1135.



Córdoba - Andalucía 
Su padre fue el primer tutor del joven Moshé, quien le enseñó la Torá apenas empezó a hablar. Siguió con el aprendizaje de la caligrafía árabe y hebrea, así como lexicografía y gramática hebrea. Más adelante debió estudiar el Talmud. Aquí es cuando comienza a marcar su camino. Su padre y tutor que había estudiado en la Academia talmúdica de Lucena con los grandes maestros Joseph ibn Migash e Isaac el-Fezí, hizo que éstos influyeran profundamente en el joven Moshé. 

Moshé, aprendió el Talmud basado en el libro "Libro de las leyes" del rabino Isaac el-Fezí. El-Fezí, consciente de la complejidad del Talmud, lo redactó con la intención de facilitar su estudio. Intentó agrupar los temas y aclarar los comentarios e instrucciones para guiar a la comunidad en su vida diaria y explicó el significado de los términos más complejos. 


Con esta buena base de su aprendizaje, cuando Moshé celebró a los trece años su bar Mitzvá, ya gozaba de un reconocido nivel intelectual. 

En 1148 el mismo año de esta celebración, los almohades conquistaron Córdoba. Su política inicial fue la conversión o el exilio. 
La familia ben Maimón decidió emigrar a Almería, que por aquel entonces estaba bajo dominio cristiano. Allí vivieron nueve años, durante los cuales prosiguió sus estudios del hebreo y de la poesía hebrea y árabe. En tierras almerienses puede que haya escrito su primera obra "Diccionario de Términos de la Lógica" en 14 capítulos. Se trataba de un encargo, donde se le pidió, que explicara de forma concisa, el significado de la terminología técnica de la Lógica.  



En 1157 los almohades conquistaron Almería y poco después, la familia ben Maimón se trasladó a Fez. Los biógrafos desconocen el motivo, ya que allí también regían los almohades, de los cuales venían huyendo. Los historiadores apuntan a que los ben Maimón fueron llamados bien por amigos o parientes allí establecidos. Hay que tener en cuenta, que desde el siglo IX hubo varias oleadas de andalusíes que emigraron a Fez. Puede que la vida fuera más segura que en al-Andalus. En esta ciudad llena de misterio y mística, vivieron los ben Maimón en la estrecha medina, donde resplandecía la mezquita Qarawiyyin. 


mezquita Qarawiyyin, Fez 
Moshé siguió sus estudios de medicina, basada en Galeno e Hipócrates, es decir, la teoría humoral. La enfermedad, tanto física como mental, sería el efecto de un desequilibrio de de los cuatro humores presentes en el ser humano. A saber: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra, a nivel físico y con la melancolía, sanguíneo, colérico y flemático a nivel mental. Estos humores están relacionados con los cuatro elementos que componen el Universo. Esta teoría va mucho más allá y sus aplicaciones fueron varias. 

Maimónides redactó dos libros relacionados con la magna obra de Galeno. Uno titulado "Extractos de Galeno" y otro "Aforismos médicos", en ambos hace un resumen de los 129 libros de Galeno, con la intención de que sirva como libro de consulta para los médicos de su época. Su formación médica también tuvo su apoyo en al-Farabi, en el sentido de aceptar la enorme capacidad que tiene la naturaleza de sanar por sí misma. Por lo que Maimónides no era muy partidario de medicar, si bien menciona en sus tratados al médico andalusí Abu Marwan ibn Zuhr y sus pócimas mágicas. Sus estudios de medicina se completaron con una profunda formación clínica. En Fez tuvo la suerte de conocer a los mejores médicos y maestros magrebíes. 



vista general de la medina de Fez, Marruecos 
Llegó un momento, en que los judíos se vieron obligados a vivir de cara a la sociedad como musulmanes. Debían acudir a la mezquita, si bien en sus casas seguían sus tradiciones y rituales. Hubo una gran controversia en ese sentido dentro de la comunidad judía fezí, donde Maimónides defendió, que no se trataba de apostasía sino de supervivencia. 

Moshé estudió en Fez bajo la tutela del maestro Yehuda Ha-cohen, quien lo instruyó en matemáticas, astronomía, la lógica de al-Farabí, física y metafísica. En cuanto a la filosofía, que ya dominaba, se centró Moshé en el razonamiento científico de Aristóteles, quien creía en la eternidad del Universo. Según Moshé, sí tal afirmación se llegara a confirmar, habría que adaptar las Escrituras, ya que éstas no podían contradecir las verdades demostradas científicamente. 
En esta ciudad conoció a Joseph ben Judah ibn ´Aqnin, quien años más tarde sería discípulo suyo en El Cairo. 


Cinco años vivieron en la medina de la bella Fez, hasta que la vida para los judíos se hizo muy difícil y hasta peligrosa. Según sus biógrafos, Maimónides fue condenado a muerte y la familia huyó. Prepararon a toda prisa los petates y alforjas, comida y agua. Algunos amigos los ayudaron a huir por mar desde Ceuta. Aquellos navíos iban sobrecargados de pasajeros y mercancías. Los ben Maimón viajaron bastante incómodos durante un mes y medio. 


mapa de Akko. Fuente: blog "templarios y su época" 
Arribaron a la ciudad de Akko (Acre) desembarcaron y pasaron la aduana, cuyo edificio era un gran khan. En Acre había una comunidad judía compuesta por unas 200 familias y tres rabinos, según los expertos. Aquellas tierras estaban bajo dominio de los Cruzados desde hacía ya unos sesenta años. El reino de Jerusalén pertenecía a Amalrico I de los Anjou franceses. Los árabes llamaban a los cruzados "frany" , francos, término que aplicaban a los cristianos europeos.    

En Palestina, Maimonides y su familia vivieron poco tiempo, debido a la peligrosidad y violencia reinante. Los judíos tenían prohibido residir en Jerusalén, de ahí que los ben Maímon sólo visitaran los santos lugares y continuaron viaje. Tomaron un navío en dirección a Alejandría, donde llegaron hacia el 1166. 



Lo primero que les llamó la atención, fue el faro, "señal para los observadores". Era visible a más de 70 millas, según la creencia popular. Era un faro con una altura más de 150 estaturas de hombres. En su interior había amplias escaleras, un gran vestíbulo e infinidad de estancias y en su cúspide había un oratorio. Varios viajeros andalusíes han descrito esta maravilla del mundo, entre ellos ibn Yubayr o al-Shayj al-Balawi de Málaga. 



Al desembarcar en Alejandría, ¿Sabría Maimonides que ya no abandonaría más el país del Nilo? Lo cierto es que los recibió una metrópolis. Maimónides y su familia debieron quedar asombrados al tiempo que maravillados por la amplitud e inmensidad de la ciudad. Amplias calles rectas y anchas, cuyas aceras estaban decoradas con columnas inmensas jalonadas por bellos edificios públicos. Los mercados ofrecían productos llegados de  los cuatro puntos cardinales. Maimónides logró respirar el ambiente aperturista y tolerante de los fatimíes. Ello favoreció que en Alejandría y todo Egipto viviera gente de todas partes del mundo, conviviendo Iglesias, sinagogas y mezquitas. Hermosas mudaris (escuelas coránicas), hospitales, baños adornaban la bella ciudad costera de Alejandría. Sus habitantes gozaban del bienestar, tributaban sólo para los legados píos y el tributo de capitación de los judíos y cristianos (Yizya). La comunidad judía de Alejandría estaba compuesta por unos 700 u 800 personas. 

A los pocos meses se trasladaron a al-Fustat, muy cerca de la nueva ciudad El Cairo, en la orilla este del Nilo. La familia se instaló en el barrio de Mamsusa, donde vivían unos 4.000 judíos en tres comunidades; los caraítas, que eran la mayoría y los más ricos, seguidos de los babilonios y los palestinos, éstos dos últimos dentro de la corriente rabbanita. Cada cual con su sinagoga y sus rituales, ya que cada una seguía las directrices de sus respectivas Academias talmúdicas. La diferencia entre ellas, radicaba a groso modo, en el calendario. Mientras que unos establecían sus tradiciones, rituales y fiestas según el cálculo astronómico, los caraítas se regían por la observación directa de la luna nueva. De ahí que cada cual celebrara las fiestas en fechas diferentes. Los ben Maimón eran rabbanitas babilónicos.  



lienzo de David Roberts, pintor romántico del siglo XIX- El Cairo 
Al poco de establecerse en al-Fustat, el padre de Maimónides falleció, lo cual supuso un duro golpe a los hermanos Moshé y David. Esta circunstancia lo unió más aún. Debieron seguir adelante, buscando un lugar en una sociedad basada en el clientelismo, donde las red de relaciones marcaba también el estatus de la persona. David había emprendido un negocio fructífero comerciando con piedras preciosas. Maimónides comenzó a dar clase de matemática y lógica a personas de la alta sociedad. El prestigio de su apellido unido a la profesión de médico hizo, que al-Qadí al-Fadil se fijara en él. Al-Fadil era el administrador y hombre de confianza del califa fatimí, quien lo convirtió en su protegido. De esta manera, Maimónides y su hermano entraron en sociedad por la puerta grande. 

A nivel político, la situación del país era incierta. Entre los años 1163 y 1169, bajo el gobierno del joven califa fatimí al-´Adid, Egipto fue el escenario de batallas, cuyos protagonistas fueron tres personajes: el visir del califa fatimí llamado Shawar, que buscaba su riqueza personal, Amalrico I, rey cruzado de Jerusalén, ambicioso y con una idea fija: conquistar Egipto y el general kurdo Shirkuh, fiel hombre de confianza del visir sirio Nur al-Din, que luchaba contra los cruzados. Amalrico I y Shirkuh se enfrentaron hasta en cuatro ocasiones con la intención de conquistar Egipto, mientras que el visir Shawar se pasaba de un bando al otro según le convenía. Shirkuh contaba con la confianza de su joven sobrino Yusuf, quien se convertiría en su mano derecha. 

A partir de 1169 la situación política se tranquilizó. Amalrico desistió y regresó a sus tierras de Jerusalén, siendo Shirkuh el gran vencedor. El rey fatimí al-´Adid descubrió una traición de Shawar y lo mandó ejecutar. Decidió entonces nombrar visir al general Shirkuh. Sin embargo, éste murió sólo unos meses después. Fue entonces cuando el puesto de visir recayó en su sobrino Yusuf. El nombre completo de Yusuf era: al-Nasir Salah ad-Din Yusuf ibn Ayyub, más conocido en occidente como Saladino. Egipto quedó así bajo la protección de Nur al-Din, señor de Siria, cuyo representante era Saladino. Pronto mostró sus dotes de mando, tanto como estratega militar así como hombre de la diplomacia. 



estatua de Saladino, en Damasco, Siria 
Maimónides fue testigo directo de este entramado, ya que se movía en el ambiente de la corte, incluso de vio en cierta manera implicado. al-Fadil le encomendó recaudar dinero para negociar la libertad de los judíos tomados prisioneros durante estos conflictos, especialmente los cautivos de la expedición cruzada de 1168. 


En cuanto a la situación de los judíos en Egipto no hubo grandes cambios. La vida de Maimónides transcurría entre la enseñanza y los estudios de la ley y las Escrituras. Su hermano David debía viajar con frecuencia debido al negocio de las piedras preciosas. Gracias a la protección de al-Fadil, Maimónides pudo relacionase con gente influyente, y también se topó con un fuerte rival; la familia ha-Leví. Ellos presumían proceder de viejo abolengo y ostentaban mucho poder en la comunidad palestina. Ellos se dedicaron a oponerse y bloquear cualquier intento de reforma de la sinagoga y otras instituciones por parte de Maimónides. 

Entre los años 1168 y 1170 Maimónides redactó su primera gran obra, "Libro de los mandamientos", donde en 14 libros analiza uno por uno los 613 preceptos y leyes de la tradición judía. Lo escribió en árabe, con un  estilo y lenguaje sencillo, ya que iba dirigido a a aquellos hebreos establecidos en lugares remotos donde no había rabinos.  

Su prestigio como erudito fue en aumento tanto dentro como fuera de la comunidad judía. Casi al mismo tiempo comenzó a redactar su segunda obra, llamada "Mishné Torá", obra que finalizó hacia 1177. Mientras escribía y descartaba cientos de borradores para su Mishné, Maimónides y la comunidad judía vivía bajo el yugo de un personaje apodado Zuta, quien pudiera ser un miembro de la familia ha-Levi. 

Zuta había sido nombrado Ra´is al-Yahud o nagid, es decir, el jefe de los judíos. Este cargo fue creado en el siglo XII, para que los judíos tuvieran un portavoz ante el gobierno. Los Zuta ocuparon este puesto de forma intermitente a lo largo de muchos años, durante los cuales hicieron la vida imposible a su comunidad. Al perecer fueron dos generaciones de Zuta, quienes gobernaron la comunidad a base de sobornos, conspiraciones, difamaciones. Se los tachó de hombres crueles, avaros, corruptos. Al parecer, incrementaron los impuestos hasta ahogar a las familias, abusaron de su poder, entre muchas otras cosas. Maimónides y su hermano intentaban vivir lo más alejado de cualquier provocación, ya que Zuta y su gente intentaron desprestigiarlo e incluso encarcelarlo, sin éxito. 


Maimónides se centró en la redacción de la Mishné Torá o Repetición de la ley. Se trata de un código jurídico, una recopilación de la ley oral, incluyendo las ordenanzas, costumbres y decretos. Esta obra lo llevó a lo más alto, siendo ya para siempre la autoridad por excelencia de la ley judía. Su reputación alcanzó la máxima extensión, tanto que transformó la literatura rabínica y se convirtió en referente de todos los escritos posteriores. 


¿Qué lo llevó a redactar semejante obra? Según los biógrafos, Maimónides estaba preocupado por el declive intelectual en tiempos difíciles, que podría provocar un gran desánimo en la gente. Deseaba orientarlos hacia el verdadero significado de los principios religiosos. El opinaba que se había perdido el objetivo del Talmud, debido a su complejidad   entre los interminables debates y comentarios de los rabinos. La interpretación del Talmud era de suma dificultad, sólo accesible a unos pocos eruditos. Maimónides, sin embargo, optó por lo más simple: explicar a la gente lo que tienen que hacer y lo que tenían que evitar. 


De ahí que Maimónides recopiló, ordenó y clasificó de forma sencilla y concisa toda la ley contenida en el Talmud, con la intención de que los estudiantes pudieran acceder más fácilmente a los temas a tratar y su comprensión fuera más fácil. Empleó par ello un lenguaje sencillo en hebreo, con un estilo a base de preguntas retóricas y dirigido al mayor numero de personas. 
Maimónides permanecía días y días en su habitación, buscando la palabra justa y encajándola en el sitio perfecto dentro del texto. 

... "He decidido dividir esta compilación de leyes según temas, y ... he subdividido las leyes en capítulos, y a cada uno de éstos en leyes todavía más pequeñas para que puedan ser aprendidas fácilmente de memoria. " - escribió Maimónides.  

Esta forma de vida y su ritmo acabó de forma drástica y dramática un día del año 1169. 
Su hermano David se preparó para otro de sus viajes de negocios, en este caso lo llevaría hasta la India. Embarcó en el puerto de al-Fustat, donde Moshé lo despidió. Las galeras estaban atestadas y sobrecargadas de gente y mercancías. Este largo viaje lo llevó por mar y el desierto, donde David tuvo una experiencia muy penosa. De ahí que decidió proseguir su viaje por mar. La embarcación estaba hecha de fibra de coco, palmera y juncos, con lo que el navío era más flexible. Estos viajes largos hacia el océano Indico se solía hacer en convoyes tanto para protegerse como para auxiliarse si fuera necesario. En aquella embarcación David se encontró con gente conocida de al-Fustat por lo que el viaje no se hacía tan aburrido. Un día ocurrió que, el cielo se tapó de nubarrones oscuros, se levantó un viento que se volvió violento, haciendo oscilar la frágil embarcación de un lado a otro, enormes olas querían engullirla. Los viajeros entraron en pánico, a la desesperación, le siguió la resignación a morir. Los gritos se convirtieron en rezos y despedidas, hasta que se hizo el absoluto silencio en medio del mar.  


cuadro del pintor ruso del siglo XIX Iván Aivazosky. Fuente: Témpora, Magazine de Historia
Cuando Maimónides recibió la noticia de la muerte de su hermano pequeño, sufrió su ser un golpe tan duro que le provocó una enfermedad. Lo sumió en una depresión con un cuadro de fiebre alta, que lo llevaron casi al borde de la muerte. Se hundió en la melancolía, guardó cama durante un año y medio. En una carta Maimónides escribió: 

" ... David creció en mi regazo. Era mi hermano y mi discípulo. Él era el que, mientras yo descansaba seguro, negociaba en el mercado y se ganaba el sustento. .... Mi única alegría era verlo. ... él ha marchado a la vida eterna, dejándome desolado en tierra extraña ... Y, si no fuese por la Torá y por mis estudios científicos, que me ayudan a olvidarme de mi sufrimiento, hubiese perecido en mi aflicción. ... "


Se enfrentó a una grave crisis espiritual, que provocó un cambio radical en su pensamiento y su visión antropocéntrica del mundo se vino abajo.  Se cuestionó la felicidad, y a pesar de tanto dolor, seguía creyendo que la felicidad es el conocimiento de Dios, que está a disposición de todos los hombres y que ninguna desventura puede destruir esta felicidad. Pensaba que aquellos que culpan a Dios de sus males, cometen un error, porque Dios siempre busca el bien. Maimónides se culpó a si mismo. 
Hasta entonces nunca se había ocupado del "sentido del mal" .


" ... los males que asaltan al ser humano como consecuencia de sus actos ... esos males son consecuencia de los vicios ... y causa de todos los trastornos psíquicos y espirituales. Estos trastornos se producen cuando el alma se acostumbra a cosas innecesarias y a pensar en cosas que no son necesarias, pues la supervivencia del individuo o de la especie se transforma en una segunda naturaleza del alma. Ese deseo no conoce límites. Las cosas necesarias son en realidad pocas en número. Las cosas superfluas son innumerables." ... " Nos lamentamos insatisfechos de nuestra imperfección. Nos acongojamos por males que nosotros mismos nos causamos y que atribuimos a Dios." ... "El hombre ha de saber cuál es su relación con el Universo." ... - escribió Maimónides. 

Maimónides pensaba que todos los seres del mundo se componen de materia y forma. Se podría resumir en que la forma es la parte espiritual, la esencia de las cosas, por ejemplo, el pensamiento y las emociones, mientras que la materia corresponde a lo orgánico, aquello que necesitamos para vivir, por ejemplo, comer, beber ... 

Es muy interesante lo que Maimónides piensa de "el mal", según él, no es algo real, sino que es carencia, en el sentido de la no presencia de "el bien". De esta manera, cuando enfermamos o estamos en escasez, es sólo algo aparente, ya que consiste en la no presencia de ciertas cualidades de la naturaleza. Esta filosofía metafísica es muy profunda, y su estudio puede llevar años. 



Después de este oscuro año y medio de Maimónides y gracias a esta filosofía, logró salir de su melancolía y halló el equilibrio y lucidez. Esta transfiguración lo hizo más humilde, callado y con un perfecto auto-control. 
Es muy probable que Maimónides se casara por aquellas fechas. Hasta entonces no hay información de lo contrario. Se casó a la edad de los treinta años, bastante tarde para lo que era normal en aquella época. Contrajo matrimonio con la hija de un importante médico y funcionario del gobierno. Según J.Kraemer, en ese mismo acuerdo nupcial se arregló el matrimonio de una hermana de Maimónides, la cual se casó con el hermano de su prometida. Asumió también la responsabilidad de la familia de su hermano. 

En cuanto a la situación política, hacia el año 1171 Saladino se convirtió en sultán de Egipto, después de la muerte del califa al-´Adid. Con éste último califa fatimí se puso  fin a unos 200 años de historia chií en Egipto. Saladino realizó varios cambios, sobre todo en las instituciones ya que el rito islámico sunni sustituyó al chií de los fatimíes. 

Realizó cambios también en el ejército. Sin embargo, lo que sí mantuvo casi intacto, fue el aparato administrativo, dejando en sus puestos a los principales visires, secretarios y administradores como al-Qadi al-Fadil. En cuanto a su relación con los judíos, destituyó a Zuta de su cargo de ra´is al-Yahud, nombrando en su lugar a Maimónides, quien ocupó este cargo durante dos años, es decir, del 1171 al 1173. 

El jefe de los judíos era elegido entre los miembros de la comunidad, quienes debían elegir entre su gente a un hombre de principios, bien establecido, que no se dejara engañar ni corromper, que supiera hablar de forma clara. Debía saber dar buenos consejos a quien se lo pidiera, era responsable de la justicia y de la seguridad ciudadana, debía velar por la correcta aplicación de los preceptos de la Torá. El jefe de los judíos debía supervisar los matrimonios y los divorcios, las herencias y las deudas, la recaudación de fondos, debía nombrar a los jueces y tenía un número de funcionarios bajo su supervisión. 

Una vez realizada la elección, se presentaba el candidato ante el califa o sultán, quien lo designaba para ra´is al-Yahud. Debido al cambio de gobierno, Maimónides debió negociar con Saladino o uno de sus hijos, las condiciones más favorables para su comunidad, en lo que respecta a los impuestos, derechos y obligaciones. 

La función que más tiempo le quitaba a Maimónides de sus estudios fue la de médico de la corte, cargo que venía incluido con el de ra´is al-Yahud. 

Maimónides cooperaba con los demás médicos de la corte ayyubí, que  eran unos veinte entre musulmanes, judíos y cristianos. Maimónides atendió a oficiales del ejército, gente religiosa, jueces y altos funcionarios del gobierno. Se movía en la corte en el círculo de los poetas, visires, médicos, científicos y filósofos. 

En el año 1172 redactó, en árabe, la epístola del Yemen, donde elogia al pueblo judío yemení, quienes se vieron forzados a la conversión. Maimónides les manda consuelo a todos ellos y no los recrimina por lo que debieron hacer. Hace alusión al libro de Daniel, que anticipa todas las vicisitudes que les aquejarían.  


Una de las empresas que emprendió Saladino en Egipto fue la construcción de hospitales, pagados con donaciones pías. Los enfermos recibían un tratamiento minucioso y personalizado. Los hospitales disponían de baños, fuentes, agua potable, con zonas diferenciadas para hombres y mujeres, las cuales estaban a su vez separados según sus enfermedades. Maimónides consultaba con los médicos de los hospitales y de esta manera podía estar al día de los últimos avances en medicina y farmacología. 



Dibujo de Saladino 
Maimónides ocupó el puesto de ra´is al-Yahud hasta 1173. Después siguió siendo Gran rav, es decir, se consideraba la máxima autoridad de la ley judía. Maimónides tenía un inmenso conocimiento de la ley, era un sabio, un erudito. El cargo de Rav suponía emitir opiniones legales, Maimónides presidía su propio tribunal, donde no sólo enseñaba la ley, sino que junto a su grupo de juristas, podían adoptar decisiones legales. 

Mientras todo esto estaba ocurriendo, Maimónides seguía redactando con suma dedicación la Mishné Torá, la cual no concluyó hasta 1177. 

Una vez finalizada, este código legislativo se difundió, con rapidez, desde Francia hasta el Yemen, Magreb e Irak. Como era de esperar, la "Mishné Torá" le granjeó grandes elogios y tuvo también sus detractores. 


Mishné Torá de Maimónides. Fuente: blog "Todo el oro del mundo"
En 1174 murió Nur el-Din señor de Siria, al que Saladino le debía obediencia. Ese mismo año falleció Amalrico I rey de Jerusalén. Saladino se vio libre para conquistar Siria y unificar de esta manera el mundo musulmán en Oriente frente a los cruzados. Ya era un hombre querido y respetado en Egipto, ahora debía hacer lo mismo en Siria. Sin perder tiempo, marchó hacia Damasco.  Dejó como gobernador a su hermano Malik al-Adil, quien gobernó junto a al-Qadí al-Fadil. Sabemos que seguía gobernando en 1182. 

Durante estos años Maimónides tuvo una vida muy activa. En una de las muchas cartas que escribió a su discípulo Joseph ben Yehuda ibn Aqnin, le contaba: 


" Sabed, hijo mío, que las dignidades y cargos honrosos de los judíos son en nuestros tiempos cosas que no considero ni felicidad ni bienes deseables ni males menores, sino tareas arduas en extremo, agotadoras y gravosas... " 


En otra correspondencia le relataba su día a día de la siguiente manera: 


" ... debes saber que me he convertido en el médico de los mientes, del magistrado jefe, de los emires, de la casa de al-Fadil y de otros grandes dignatarios del gobierno ... y puedes imaginarte lo inaccesible y distante que ello me coloca de las personas normales y corrientes. Esta ocupación me obliga a pasar el día en El Cairo atendiendo a los enfermos. Cuando regreso a Fustat, todavía debo pasar, con independencia de la hora, mucho tiempo rebuscando entre mis libros de medicina la información que necesito. ... Por eso no tengo tiempo para estudiar la Ley y sólo durante el shabbath puedo dedicarme al estudio de las Escrituras ... " 


" ... Yo vivo en al-Fustat, mientras que el sultán reside en El Cairo ... debo visitarle cada mañana ... me traslado a diario a El Cairo al rayar el alba y no regreso sino a primera hora de la tarde ... rendido de hambre. Encuentro los lugares de espera de mi casa repletos de gente ... me apeo de mi montura, me lavo las manos ... después los atiendo, redacto las recetas y les aconsejo sobre el tratamiento de sus dolencias, no cesando la gente de entrar y salir de casa hasta el atardecer ... " 


Como médico, Maimónides decía que los tratamiento debían ser personalizados y que la implicación de la familia y amigos era fundamental para la pronta recuperación del enfermo. Daba indicaciones sobre la dieta y otros cuidados para los familiares. "No se trataba de curar la enfermedad, sino a la persona enferma." 

Maimónides ya en edad adulta redactó sus tratados de medicina, como el tratado sobre la erradicación de la pena, vivir en armonía con la naturaleza. La tristeza es un dolor psíquico generado por la pérdida de los seres queridos. Dicha pérdida es algo natural, el hombre debe recuperar su equilibro emocional. 

A nivel personal, vivió su mayor alegría en 1184 cuando nació su hijo Abraham. Es posible que tuviera hijas, las cuales no se mencionan. El varón llegó después de casi 15 años de matrimonio. Abraham hijo muy querido recibió la mejor y más esmerada educación de su padre. Abraham fue un hombre también muy instruido, alcanzó gran fama como rabino. 

La actividad intelectual de Maimónides no había concluido aún, hacia 1185 escribió otra gran obra fundamental para el estudio de la religión judía, se trata de "La guía de los perplejos". 



"Guía de los perplejos" de Maimónides. Fuente: blog "Todo el oro del mundo"
Entre 1182 y 1184 Joseph ben Judah estuvo en al-Fustat, procedente del Magreb, recuerden que se habían conocido en Fez. Joseph se convirtió en su discípulo más querido al que consideraba como un hijo. En un momento determinado Maimónides se percató de la capacidad de discernimiento de su aventajado alumno, y decidió revelarle los secretos que entrañaban los libros proféticos. Sin embargo, hacia 1185 Joseph ben Judah se marchó a Siria y Maimónides lo siguió instruyendo  enviando sus enseñanzas en diversos capítulos y así se creó la "Guía de los perplejos". 

Esta guía si bien la escribió para su discípulo, está dirigida a toda la comunidad judía. Ahora bien, sólo los más preparados la podrían entender en su totalidad, mientras que los demás se conformarán con aprender lo que son capaces de asimilar. Es un libro para intelectuales, conocedores tanto de la ley como de la filosofía y la ciencia. El sabio lector con estos conocimientos se encontraría perplejo ante las contradicciones que aparentemente existen entre la razón y las Escrituras. En esta guía explica los nombres y términos que aparecen en los libros proféticos, así como las alegorías o metáforas ocultas que en ellos aparecen. Según Maimónides, desvelar el significado de los términos y las metáforas proporcionarían al lector una sensación de paz y ésa era la intención de Maimónides. En el momento en que el estudioso fuera consciente de la compatibilidad de la ley con la filosofía, sería porque había entendido el verdadero significado de la ley y se le habría revelado la auténtica naturaleza de la filosofía. Ya no estaría más perplejo.  

Maimónides, como pueden ver, tuvo una actividad intelectual fuera de serie. Sus escritos conservados, según sus biógrafos, alcanzan unos treinta y ocho textos, casi todos en lengua árabe. Muchos de ellos siguen perdidos o aún no se han encontrado. Otros textos, como cartas, documentos, comunicados oficiales, contratos, aparecieron en la Genizah de El Cairo de la sinagoga de Ben Ezra. Hoy en día se conservan en diversas bibliotecas inglesas. 

Regresando a la situación política en Egipto, el acontecimiento más importante que vivió Maimónides fue la conquista de Jerusalén en 1187. Saladino entró victorioso el 2 de Octubre, después de un pacto con los cruzados. Saladino había logrado, por fin, unificar los territorios musulmanes Egipto, Siria y la alta Mesopotamia. El reino de Jerusalén había quedado liberado. La conquista de Jerusalén fue una alegría para los judíos, porque a partir de entonces se les permitió residir allí. Por otro lado, causó un duro golpe a los cristianos europeos, que pronto volverían a tierras del Islam con la tercera cruzada. 

En 1193 murió Saladino con tan sólo 55 años y fue enterrado junto a la mezquita Omeya de Damasco. Su reino se dividió entre sus hijos, recayendo Egipto en su hijo al-Aziz Uthman.  En esa época Maimónides volvió a asumir el cargo de ra´is al-Yahud. Si bien ahora ya se sentía bastante cansado debido a su edad. Redactó un libro de medicina para un hijo de Saladino y otro para un sobrino. Maimónides fue médico de al-Aziz, sin embargo, hacia  el año 1200 Maimónides estaba ya enfermo y debía pasar mucho tiempo en cama, de ahí que no pudiera visitar a diario al sultán. Le dedicó entones un tratado "Sobre la causa de los síntomas". La enfermedad de Maimónides puede que se agravara debido a la gran hambruna que sufrió Egipto entre el 1201 y 1202, que fue seguida de una epidemia. Maimónides moría a los 69 años el 13 de diciembre de 1204.

Hoy en día sus libros siguen vigentes, hospitales y universidades llevan su nombre y su tumba en Tiberiades, en la costa del Mar de Galilea, es un lugar de peregrinaje, donde los visitantes rinden homenaje a Rambam." De Moisés (el del Sinaí) a Moisés, no hubo otro Moisés". 

BIBLIOGRAFÍA: 

- "Maimónides, vida y enseñanza del gran filósofo judío" Joel Kraemer. Editorial Kairós 2010 

- "Historia del pensamiento en el mundo islámico" Miguel Cruz Hernández. Editorial Alianza 2000
- "Maimónides" Abraham J. Heschel. Editorial Muchnik Editores 1984
- "Las cruzadas vistas por los árabes" Amin Maalouf. Alianza editorial 1983
- Maimónides VIII centenario" Historia - revista nº344 - 2004
- "Historia de España" tomo VIII-3. R. Menendez Pidal. Editorial Espasa 

IMAGENES DE INTERNET: 

- Blog www.templariosysuepoca.wordpress.com "Templarios y su época" 
- Témpora - Magazine de Historia 
- Blog www.todoelorodelmundo.com "Todo el oro del mundo" 





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