miércoles, 14 de marzo de 2012

LOS VIAJEROS ANDALUSIES EN RUTA POR ORIENTE


Desde el principio de los tiempos el hombre sintió la necesidad relacionarse con sus vecinos y semejantes. Una forma de satisfacer esta necesidad radica en emprender viajes. Los viajes se realizan por diversos motivos, pueden ser comerciales, diplomáticos, religiosos, educativos. Puede ser la simple curiosidad o el espíritu aventurero que poseen las personas.  
Durante la Edad Media el gran escenario de los viajes era el Mar Mediterráneo, los viajeros andalusíes utilizaban esta ruta para alcanzar tierras orientales. Otra ruta era la terrestre atravesando el norte del contente africano, para llegar al mismo sitio: La Meca.
Desde la llegada del Islam, se impusieron ciertos preceptos religiosos de obligado cumplimiento al menos una vez en la vida; entre los cinco pilares del Islam se encuentra la Peregrinación a los Santos Lugares, es decir, La Meca y Medina.
Para los viajeros andalusíes no era fácil la realización de este viaje, debido a la situación geográfica dentro del Imperio Islámico, de ahí que en muchas ocasiones el cumplimiento de este precepto se convertía en una hazaña que podía durar años.
Fueron muchos los viajeros andalusíes que además de peregrinar a La Meca, aprovecharon su estancia en Oriente para aprender de los grandes maestros que impartían clases magistrales en ciudades como Bagdad, Damasco o Jerusalén.
Este precepto religioso llevo consigo la aparición de un género literario llamado rihla, que no es más que un relato de viajes. Podemos decir que la rihla es originaria de al-Andalus y tomó la forma de rihla allá por el siglo XII. Pero no significa que hasta ese siglo no se realizaran viajes. Todo lo contrario, pero el relato de viaje se ceñía sólo a la enumeración de los maestros y las obras estudiadas en Oriente.
Uno de los primeros andalusíes en realizar viajes fue IBN AL-QALLAS de Málaga. En el siglo X abandonó al-Andalus para cumplir con la peregrinación a La Meca y además recibió clases de grandes maestros de la Península Arábiga.

Otro andalusí fue ABU BAKR IBN AL-ARABI de Sevilla, que en el siglo XI visitó ciudades como Bagdad, Damasco, Jerusalén, El Cairo, Alejandría. A su regreso se convirtió en uno de los personajes más prestigiosos y notables de la ciudad, ejerciendo como qadí de Sevilla.


A medida que los avatares de la historia se iban sucediendo, algunos viajeros andalusíes decidían no volver a su patria, es el caso de IBN SA´ID AL-ANDALUSI, que vivió en el siglo XIII, entre las motivaciones que le llevaron a realizar un viaje a Oriente estaba el interés en sí, por el conocimiento de otras tierras y lugares. Su relato de viaje o rihla no se limita sólo a enumerar sus contactos con sabios y maestros, sino que relata su propia experiencia del conjunto urbano de las ciudades que va conociendo.

En el siglo XIV, JALID AL-BALAWI, qadí granadino redactó un diario de viaje a los Santos Lugares, atravesó todo el continente africano y muchas ciudades de Oriente hasta llegar a La Meca.

En ese mismo siglo realiza un viaje IBN KHALDUN, tunecino, historiador, sociólogo y filósofo. Una de las grandes personalidades de su tiempo. Los avatares de la historia lo fueron llevando de una ciudad a otra hasta afincarse en El Cairo. Estando allí es enviado a Siria, donde entre otras cosas, es el protagonista de una embajada diplomática a Tamerlán con la intención de evitar la toma de Damasco. Su larga vida esta llena de alti-bajos políticos y tragedias familiares.

Durante esta charla me centraré fundamentalmente en dos viajeros andalusíes: ABU HAMID AL-GHARNATI que vivió en el siglo XI, fue polígrafo de múltiples ciencias, aventurero, comerciante y misionero del Islam allá donde iba. Vivió en países como Bulgar del Volga y Hungría, viajó por todo Oriente. Su larga vida le llevó a convertirse en ciudadano del mundo, ya que nunca volvió a al-Andalus. Se afincó en Damasco donde murió a los 90 años.

IBN YUBAYR es el otro viajero del que hablaré durante mi charla, él vivió durante el siglo XII. Viajó a Oriente entre la segunda y tercera Cruzada, en tiempos de Saladino. Su relato de viaje o rihla tiene un gran valor como documento histórico, ya que no solo hace una descripción de las ciudades y del paisaje, sino también de las costumbres de la gente, de las comidas, y de los hechos históricos que le tocaron vivir. La rihla de IBN YUBAYR fue traducida al español por Felipe Maíllo Salgado, en un libro que se llama “ A través del Oriente. El siglo XII ante sus ojos” Editado por Serbal en Barcelona en 1988.


Las demás fuente que he utilizado para preparar esta publicación fueron:

L´enciclopedie de l´Islam, Tomo VIII de la Historia de España de Menendez Pidal, al-Andalus y el norte de Africa: relaciones e influencias, concretamente el artículo de Fátima Roldán “ El viaje en el mundo araboislámico durante la Edad Media: la peregrinación y la búsqueda del saber, al-Andalus y el Mediterráneo de la Fundación Legado Andalusí, concretamente los artículos de Manuela Marín, Rachel Arié, José María Fórneas, ´Abd al-Azziz Salim, además de algunas informaciones de internet de donde extraje las fotos.
   

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